La Región

Revocaron el sobreseimiento de policías implicados en el caso Perassi

Los oficiales Gabriel Godoy, Jorge Krenz, María José Galtelli y Aldo Gómez permanecerán detenidos bajo el régimen de prisión domiciliaria

Jueves 22 de Marzo de 2018

El juez de Cámara Penal, Carlos Carbone, revocó el sobreseimiento de cuatro policías investigados por la desaparición de la joven sanlorencina Paula Perassi y acusados de sustracción y destrucción de pruebas así como de falsedad ideológica de instrumento público. Todos permanecerán bajo el régimen de prisión domiciliaria.

En una resolución de cinco páginas, el magistrado revocó el sobreseimiento de Gabriel Godoy, Jorge Krenz, María José Galtelli y Aldo Gómez, policías de San Lorenzo que habrían hecho desaparecer material probatorio para entorpecer la investigación y encubrir el crimen.

La hipótesis acusatoria es que el accionar de estos efectivos policiales apuntó a desviar la atención que estaba centrada en los principales acusados: el empresario Gabriel Strummia, su esposa Roxana Michl, su empleado Antonio Díaz y la partera Mirta Rusñisky, a quienes se acusa de aborto seguido de muerte y privación ilegítima de la libertad.

La revocación del sobreseimiento fue recibida muy satisfactoriamente por la familia de la Paula Perassi, querellante en la causa, y sus abogados.

El fallo implica que los policías continuarán imputados por el "delito de sustracción y destrucción de objetos destinados a servir de prueba ante la autoridad competente, falsedad ideológica de instrumento público en concurso real", y que por estos ilícitos tendrán que responder en el juicio.

El comienzo del juicio oral está muy próximo y sólo falta que se establezca la fecha de inicio que dependerá de la cargada agenda de los tribunales.

"Si esta resolución del juez Carbone no se daba, habrían quedado impunes varios delitos, como la destrucción de una carta sobre una reunión de Strummia con Paula en Oliveros y dos grabaciones de Strummia hechas por el servicio de inteligencia con diferentes actores del hecho que se están investigando", expresó con satisfacción a LaCapital Adrián Ruiz, uno de los abogados de la familia Perassi.

Añadió que "la medida del juez Carbone permite juzgar algunos hechos francamente dilatorios por los que durante varios meses se le hizo creer a la familia Perassi que su hija aún vivía y que estaba dando vueltas por la zona, por Timbúes. Estos hechos podían quedar impunes porque el sobreseimiento ponía fin a la investigación", aclaró Ruiz.

El letrado de la querella agregó que "para algunos puede resultar un tema menor, pero para nosotros es parte de la gravedad institucional que siempre le atribuimos a esta causa".

El abogado Ruiz expresó luego su deseo de llegar al juicio "y que toda esa gente tenga la oportunidad de defenderse".

"Lo que la familia Perassi ansía es encontrar a Paula; luego saber la verdad", y reflexionó: "Es feo ver cómo se afecta la dignidad de una persona para que prefiera tener un hueso antes que saber la verdad. Que no se haya podido encontrar un resto habla del poder que tuvieron estos tipos. El doctor (Juan) Nóbile, del Equipo Argentino de Antropología Forense, siempre nos señalaba lo difícil que es hacer desaparecer un cuerpo. Si desaparece es porque hay un Estado responsable".

Los hechos

El domingo 18 de septiembre de 2011, Paula Perassi recibió aproximadamente a las 20 una llamada telefónica en su casa y, minutos después, salió con el pretexto de buscar una tarea escolar para uno de sus hijos y nunca regresó. Hoy esperan el juicio, oral y público, cuatro civiles y cinco policías, tras un largo proceso judicial que reveló una oscura trama de crimen y encubrimiento, mientras la familia de Paula espera hallar su cuerpo.

Hasta aquel domingo de 2011, la mujer, de 34 años, estaba casada con Rodolfo Ortíz y tenía dos hijos varones de seis y dos años. Durante la investigación, trascendió la joven tenía una relación sentimental con Gabriel Strummia, un empresario de Puerto General San Martín de 41 años, casado con Roxana Michl también implicada en el caso, y que cursaba las primeras semanas de un embarazo fruto de este vínculo.

Pruebas

Entre las pruebas desaparecidas hay un cassette que contiene la grabación de una llamada telefónica realizada desde la finca de Strummia cuando estaba intervenida la línea, en el que la voz de una mujer clama por ayuda.

Sin embargo, los padres de Paula aseguraron que la persona que estaba del otro lado de la línea "no sonaba como su hija".

Otros hechos en los que tuvieron responsabilidad los policías implicados son: la falta de una carta dirigida a Darío Ortiz (amigo de Strummia) firmada por la víctima, la tardanza en conseguir la filmación de un locutorio donde fue hecha una llamada telefónica de importancia (que hubiera servido para develar o no la presencia de algunos de los coimputados), y hasta el rastrillaje desencadenado por el testimonio de la esposa de Strummia y su hijo menor, que aseguraron haber visto a la mujer desaparecida en la garita de una parada de ómnibus.

Este procedimiento tuvo como resultado la obtención de ropas pertenecientes a Paula, las que según el fiscal fueron plantadas y que para el juez "puede ser el fruto de una maniobra prefabricada para enlodar la investigación contra los sindicados por los delitos en contra de Paula Perassi y en la cual pudo inmiscuirse personal policial para tal armado".

Avance. El abogado Adrián Ruiz expresó su satisfacción por la medida.

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