La Región

En Santa Fe, más de seis de cada diez empleados públicos padece sobrepeso

Los datos fueron aportados por un estudio que realizó el Iapos. Estiman que en el resto de la provincia el índice es similar.

Domingo 14 de Enero de 2018

Los datos son oficiales y fueron revelados a hace escasos días por el Ministerio de Salud de la provincia: el 63 por ciento de los empleados públicos padece sobrepeso. Si bien se trata de un relevamiento que alcanzó inicialmente sólo a la capital provincial, las autoridades no alientan la esperanza de que en otras grandes ciudades resulte muy diferente la situación que la ministra de Salud, Andrea Uboldi, calificó "de cuidado". El sondeo lo llevó adelante el Instituto Autárquico Provincial de Obra Social (Iapos) en las principales reparticiones públicas de la ciudad de Santa Fe y detectó además un alto índice de sedentarismo y hábitos alimenticios poco saludables.

Uboldi explicó a la prensa que no se trata de determinar un porcentaje o patrones de conductas solamente sino de prevenir los factores de riesgo que el sobrepeso podría desencadenar en los empleados públicos santafesinos. El Ministerio de Salud, busca crear conciencia de esos riesgos que pasan por el desarrollo de enfermedades silenciosas y serias como las cardiovasculares, la diabetes, la presión arterial, entre otras.

"Desde el gobierno podemos decirle a los empleados que están haciendo una vida con escasa actividad física o comiendo, seguramente, con desequilibrios pero es cada uno de ellos quienes de asumir que el autocuidado de la salud es una responsabilidad vital", alerta la ministra.

Si la idea de hacer público el relevamiento que demuestra que más de 6 de cada 10 empleados del Estado tienen algún problema o riesgo de peso inconveniente o se ve afectado por un sedentarismo igualmente dañino fue provocar un shock, ello parece haberse logrado.

La muestra fue efectuada entre 2.878 trabajadores de las principales reparticiones de la administración pública santafesina y reveló los siguientes resultados. El 62,84 por ciento de la población evidencia índices de sobrepeso; el 34,10 por ciento presenta valores mayores al normal de glucemia en sangre; el 12,33 por ciento de los beneficiarios demuestran una categoría entre moderado y muy alto riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Además, hubo un sondeo sobre hábitos, y los resultados muestran que el 56,71 por ciento no consume frutas en la proporción adecuada y el 40,91 por ciento ingiere menor cantidad de verduras de lo aconsejado. También apunta que el 38,7 por ciento de la población relevada es sedentaria y solo el 33,33 por ciento realiza actividad física en forma óptima. Finalmente otro dos ítems registrados: el 24,91 por ciento agrega sal a la comida en la mesa y el 19,13 por ciento fuma.

Esta revisión de datos mínimos sanitarios —llamado screening cardiovascular— es la primera parte del Programa de Prevención de Enfermedades Cardiovasculares que permite categorizar a la persona según su nivel de riesgo y, en función de éste, definir el modelo de atención médica que requiere. Por estos días, el relevamiento continúa desarrollándose en otros lugares de la provincia.

Promoción

Este programa busca implementar un modelo de atención médica enfocado en la promoción de la salud —con una mirada centrada en el paciente y su familia— que propicie nuevas alternativas de apoyo y acompañamiento sanitario ya que, en muchos casos, los factores que favorecen el desarrollo de estas enfermedades son prevenibles y tratables.

En ese sentido, desde la obra social explican que los factores que favorecen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, además de la edad, son la hipertensión arterial, el tabaquismo, el colesterol, el sedentarismo, la mala alimentación y el estrés. Cuando estos factores interactúan, potencian sus efectos. Además, el riesgo cardiovascular se incrementa cuando se padecen otras enfermedades como la diabetes.

Asimismo, recordaron que Iapos incluye en su cobertura prestaciones para detectar y tratar estos factores de riesgo, desde prácticas para el diagnóstico y tratamiento hasta el control y seguimiento de estas patologías. La cobertura nutricional incluye entrevistas, sesiones periódicas y preparación de plan nutricional por parte de profesionales.

La cuestión preocupa en el mundo entero. La web de salud Shake That Weight decidió investigar cuantas calorías gastamos simplemente sentándonos en nuestro escritorio, y la respuesta a esos interrogantes sorprendió. Luego de las fiestas, volver al trabajo demanda 102 calorías a la hora. Si tu jornada laboral está en torno a ocho horas, sin incluir la hora para almorzar, eso significa que quemás alrededor de 714 calorías al día solo por sentarte y hacer tu trabajo.

Pero la investigación no solo calculó las calorías quemadas en el trabajo, sino también la cantidad de energía que quema una persona al dormir durante siete horas (382 kcal), al ducharse durante 15 minutos (62 kcal) o preparando una cena relativamente rápida (93 kcal).

Ahora bien si pese a estos guarismos, los empleados públicos santafesinos, muchos de los cuales pasan ocho horas en un escritorio, igualmente padecen los inconvenientes detectados por el Iapos, la situación amerita la atención del Ministerio de Salud.

Las consecuencias inmediatas de una dieta no saludable y de hábitos de sedentarismo afectan a la propia persona y su calidad de vida pero extienden sus consecuencias perjudiciales a todo el conjunto familiar y social causando además una grave afectación en la función que el empleado cumple. Ante estos casos el trabajador se ve obligado a faltar por razones de salud y además implica un perjuicio económico al conjunto dado que el Estado, a través de su obra social que todos pagan, debe costear los tratamientos que les son prescriptos.

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