El Comité de Evaluación y Seguimiento del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción autorizó los protocolos de funcionamiento para más de 600 fábricas con actividad suspendida desde el inicio de la cuarentena.
Toyota (Buenos Aires), Volkswagen (Buenos Aires y Córdoba), Scania (Tucumán) y la autopartista multinacional Mahle, en Santa Fe, volverán al trabajo.
El Comité de Evaluación y Seguimiento del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción autorizó los protocolos de funcionamiento para más de 600 fábricas con actividad suspendida desde el inicio de la cuarentena.
Entre las ramas industriales que retomarán su actividad se encuentran la automotriz y autopartes, fabricación de motos y neumáticos, electrodomésticos, textil, calzado e indumentaria, además de sectores como la metalúrgica, tabaco, gráfica, de la madera, juguetes, farmacéutica, química y petroquímica.
Esos protocolos incluyen el traslado del personal sin uso del transporte público (en vehículos provistos por la compañía, autos propios o movilidad individual), control de síntomas de Covid-19, estrictas medidas de distanciamiento social, provisión de material preventivo (barbijos, alcohol en gel, etc) y plan de acción frente a la aparición de casos sospechosos.
Los protocolos pueden variar según el rubro, pero todos tienen ese denominador común. Las fábricas que reabrirán en los próximos días son más de 640 y se encuentran en todo el país, pero especialmente en las provincias de Santa Fe, Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos.
Más de 550 de las autorizadas en esta primera etapa son pymes de menos de 150 trabajadores y casi la mitad no supera los diez empleados.
Lo propio ocurrirá con Toyota (Buenos Aires), Volkswagen (Buenos Aires y Córdoba), Scania (Tucumán) y la autopartista multinacional Mahle, en Santa Fe, que tiene casi 700 empleados.


