Por Daniel Tonelli / Intendente de Arroyo Seco

El intendente Daniel Tonelli reflexiona sobre el valor de los espacios públicos y el reto de preservar la identidad comunitaria en un contexto de transformación
"Como intendente, mi mayor anhelo y el de todo mi equipo es que el crecimiento urbano no nos quite el alma de comunidad".
Por Daniel Tonelli / Intendente de Arroyo Seco
El 9 de julio pasado no fue una fecha más para nuestra querida Arroyo Seco. Mientras a nivel nacional festejábamos un nuevo aniversario de la independencia, nuestra ciudad soplaba 138 velas de una historia forjada a fuerza de trabajo, coraje y un arraigado sentido de comunidad.
Hoy, con la emoción a flor de piel tras los festejos, quiero compartir con cada vecino y con toda la región una profunda certeza: Arroyo Seco está en marcha, con obras, con trabajo y con identidad.
Si cierro los ojos por un instante, puedo volver con nitidez a las tardes de mi infancia en Arroyo Seco. Esos días de veredas anchas, de correr hasta que caía el sol, de bicicletas cruzadas en la tierra, de calles vacías y de una libertad que parecía no tener límites. Quienes crecimos en este rincón de la provincia compartimos esa misma memoria colectiva: un pueblo que nos cobijó con el calor de las cosas sencillas, donde todos nos conocíamos y donde el futuro era un horizonte por descubrir.
Hoy, la vida y el voto de confianza de mis vecinos me colocaron en el lugar de máxima responsabilidad de nuestra ciudad. Y tengo que confesar que, a veces, en medio de la vorágine diaria de la gestión, de los expedientes y de las reuniones de trabajo, me detengo un segundo a mirar la Arroyo Seco del presente. Y me emociona profundamente. Siento una alegría inmensa, casi idéntica a la de aquel chico que jugaba en la calle, al ver cómo nuestra ciudad marcha, cómo se transforma y cómo late con una fuerza renovada.
Como intendente, mi mayor anhelo y el de todo mi equipo es que el crecimiento urbano no nos quite el alma de comunidad. Por eso nos llena de orgullo ver consolidado el Paseo Sanmartiniano. Este espacio, diseñado no solo para rescatar nuestro valioso pasado histórico —ligado al paso del General San Martín por la posta local—, es hoy un verdadero triunfo del encuentro.
Cuando recorro el paseo y veo a las familias compartiendo un mate, a los chicos corriendo con la misma libertad con la que yo corría cuando era pibe, y a nuestros artesanos y emprendedores locales impulsando su trabajo, compruebo que la política pública tiene sentido. El cemento frío solo cobra vida cuando se llena de vecinos compartiendo un momento. Recuperar el espacio público no es más que resguardar nuestra identidad y ofrecerle a las nuevas generaciones un lugar confiable, seguro y feliz para crecer.
Cumplimos 138 años de un camino compartido. El festejo formal y el maravilloso desfile de todas nuestras instituciones ya pasaron, pero nos queda el orgullo encendido de saber de dónde venimos y hacia dónde vamos. Por eso, invitamos a toda la provincia de Santa Fe a que nos visite y vea la maravillosa ciudad que seguimos forjando.
Por eso les digo a todos los vecinos de mi querida ciudad que, con el mismo compromiso con el que asumí este desafío, los invito a seguir construyendo juntos, día a día, la Arroyo Seco que siempre soñamos.


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