Con motivo de conmemorarse ayer el Día Internacional de Lucha contra el Cáncer Infantil, se realizaron diversas acciones en la ciudad. Una de ellas fue la colecta de sangre que, por primera vez, se hizo en horario nocturno y en un lugar como la terraza de la Sala Lavardén.
Los donantes completaron rápidamente los turnos y a lo largo de la tarde, 60 personas, la mayoría mujeres, acudieron a donar sangre en una soleada terraza, mirando el atardecer sobre la ciudad de Rosario.
La novedosa actividad estuvo amenizada por cinco músicos que pertenecen a la Orquesta Sinfónica Provincial.
“Con la pandemia la gente dejó de ir a los hospitales a donar, por eso en marzo de 2020 se decidió hacer colectas “afuera” de las instituciones sanitarias”, explicó el director del Centro Único de Donación, Ablación e Implante de Órganos (Cudaio), Mario Perichón que organizó la colecta de ayer en conjunto con el Centro de Apoyo Integral Hematológico (Cenaih).
“Cada persona dona 250 o 300 centímetros cúbicos de sangre y con toda las donaciones de hoy (por ayer) se llegará a conseguir unas 30 unidades”, detalló el funcionario.
Todas las unidades que se recolectaron se trasladaron al Centro Regional de Hemoterapia, donde se dará calidad a las unidades de sangre, que luego se distribuirán en los hospitales de la provincia.
Las colectas externas hasta antes de la pandemia las hacían las organizaciones no gubernamentales, pero luego también el Cudaio salió a la calle para facilitar la donación de sangre.
Junto con la que se hizo ayer, todos los jueves se realiza una en la sede de la Gobernación (Santa Fe y Dorrego), también con turnos previos.
Donantes
Luana Sancho, de 18 años, ayer estaba donando sangre en la terraza de la Sala Lavadén. No es la primera vez que acude a poner el brazo para dar sangre. “Ya lo hice varias veces porque mi papá murió de cáncer y sé lo que es necesitar sangre. Por eso cuando puedo, voy a donar”, confesó la joven.
A su lado estaba Daiana Romero, de 21 años, que donó ayer por primera vez. Le costó un poco reponerse, y estuvo un largo rato en la camilla, pero aseguró que lo volverá a hacer.
Julieta Rinaldi, de 32 años, terminó de trabajar y se fue para la Sala Lavardén. Tuvo que subir los seis pisos hasta la terraza porque ayer justo se rompió el ascensor. Y una vez arriba estiró su brazo para donar sangre. “Es la segunda vez que lo hago, no duele nada y podés dar una gran mano a alguien que lo necesite”, contó mientras terminaba de donar.
“Yo doné seis veces”, comentó Rocío Di Meolo que participó de varias campañas. Argumentó que el horario de la colecta de ayer, que comenzó a las 17 y terminó a las 21, le vino muy bien porque fue cuando concluyó su jornada laboral. “Otras veces fui antes del trabajo, pero es mejor después porque ya te podés ir a tu casa”, aseguró.
Al terminar cada extracción, los donantes aguardaban un rato en las camillas y después tenían un lugar para tomar un refrigerio y disfrutar un momento de la música clásica y de la bella vista de Rosario.
En el Museo de la Ciudad
Durante la mañana, en el Museo de la Ciudad, Oroño 2361, tuvo lugar la jornada de concientización sobre el Día Internacional de Lucha contra el Cáncer Infantil, organizada por la Fundación Oncohematológica Pediátrica (Faohp) y de la que participaron el Cenaih, Donemos Vida, la Fundación Arte que Ayuda Curar, los Payadoctores, Rosario Solidaria, Payamédicos, Scouts Argentina y Valientes por la Vida.
Además, peluqueros del grupo Tijeras Solidarias cortaron el cabello a las donantes que decidieron cortarse el pelo y destinarlo a pelucas oncológicas.
Bajo el lema “Jardines que abrazan, una ventana para respirar” artistas realizaron una intervención y hubo un show musical.