Son entidades que recaudan dinero por el propio producido como posgrados (se puede llegar a pagar inscripciones, además de cuotas de 30 mil pesos por mes, como en Odontología, o 50 mil, como en Bioquímicas); "horas cátedras que se adquiren más a dedo que por concurso", se escucha como eco.
Además ingresa dinero por cursos de lenguas extranjeras a la comunidad, tareas e investigación agraria, ganadera, industrial y tecnológica; actividades de laboratorio con proveedores de insumos externos o doctorados para alumnos extranjeros que se pagan en dólares, entre otras ofertas.
El cuestionamiento pasa por la rendición de esos ingresos, ya que según las críticas estas asociaciones y fundaciones hacen que la UNR tenga una "doble vida": la legal y estatutaria por un lado y la paralela fuera de la normativa, por otro, ya que la información sobre el volumen del dinero recaudado por cada una de estas entidades no es en su mayoría de acceso público.
Tampoco son trasparentes los criterios que fijan los aranceles, la definición del precio de la hora cátedra ni todo lo concerniente a sus funcionamientos. Porque estas asociaciones y fundaciones en su mayoría no rinden balances ni cuentas a la Inspección General de Personas Jurídicas de la provincia (las entidades fueron creadas en la provincia de Santa Fe y la personería jurídica se las otorgó la IGPJ, por eso deben actualizar la documentación en este organismo).
La Capital habló con algunos docentes y estudiantes en on y en off e indagó en la información que expone el sitio de la UNR. Las preguntas abiertas son: ¿cuánto ingresa a la UNR por esos canales?, ¿cómo se reparten los dineros?, ¿se los distribuye solidariamente desde las grandes facultades a las más pequeñas o con menor recaudación?, ¿quién define el destino de las inversiones?
El economista, ex docente de grado de la UNR y titular del Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía (Mate), Sergio Arelovich, viene analizando los presupuestos de las últimas décadas y asegura que en 2021 la UNR recibió de la Nación, para gastos de funcionamiento, una suma que dividida por 365 días da 1 millón setecientos mil pesos.
"Se trata de una cifra que parece mucho para cualquiera, pero para las doce facultades de la UNR no alcanza para nada. Pero parte del sobrante de lo que recaudan las cooperadoras -fundaciones y asociaciones- se usa para suplir lo que no manda el gobierno nacional. Esto oculta o no transparenta esa ausencia del Estado. ¿Desde cuándo es así? Diría que salvando algunas excepciones, como los doce años kirchneristas, fue una constante desde principios de los años noventa".
Agregó que estas asociaciones y fundaciones "funcionan como entidades privadas dentro de la UNR; son en la práctica las que suplen las insuficiencias presupuestarias provenientes del Estado nacional", y añadió que, también en 2021, la UNR tuvo ingresos por el propio producido o servicios prestados por valor de $1.270.000: unos $100 mil al mes promedio. ¿Qué dice esto? que son apenas unas monedas los ingresos de naturaleza presupuestaria que administra la UNR, el resto lo manejan las fundaciones y asociaciones".
El economista no quedó allí. Dijo que "los órganos naturales de gobierno de la UNR no discuten cómo deben funcionar esas entidades" y sus patrocinantes se amparan en el argumento de que "es burocrática" la legislación de la administración financiera vigente.
"La práctica desempeñada en otras universidades nacionales o en facultades como Ciencia Política y Psicología demuestran que eso es falaz y logran así que la administración de actividades de incumbencia académica esquiven procedimientos, normas sobre origen y aplicación de fondos públicos y no se sometan a revisión de administración financiera del Estado nacional", remarcó Arelovich.
Finalmente agregó: "Si a esto le sumamos que, salvo contadas excepciones, no han puesto a disposición de la comunidad universitaria sus balances anuales e información complementaria, podemos concluir que hay más de una irregularidad y que la comunidad universitaria desconoce cuánto han recaudado, en qué aplicaron esos ingresos y cómo han administrado los presuntos excedentes y las magnitudes destinadas a suplir las insuficiencias presupuestarias provenientes del Estado nacional".
Casos irregulares
Cuando Arelovich habló de "más de una irregularidad" se refirió -por ejemplo- al caso de la Cooperadora de Ciencias Médicas, que fue auditada hace 12 años por contadores de la Facultad de Ciencias Económicas.
En ese momento se observaron pagos a proveedores inexistentes realizados con facturas apócrifas, intereses de plazos fijos no ingresados, rentas de operaciones bursátiles no ingresadas, dólares originados en rentas y amortizaciones del Bonos del Gobierno Nacional (Boden) y egresos por donaciones no comprobables por 470.909,72 pesos (el informe se hizo sobre los ejercicios finalizados el 31 de agosto de 2007 al 31 de agosto de 2010 y el período intermedio que iba desde el 1º de septiembre de 2010 hasta la finalización de ese año).
Y también aludió a un caso reciente como el de la ya disuelta asociación civil de Humanidades, conocida popularmente como "La Pedroni".
Allí habrían surgido desmanejos que la oposición denunció. Por eso desde la gestión actual de Bartolacci se decidió que los pagos de posgrados de la facultad de la calle Entre Ríos 758 los maneje la Fundación UNR, que funciona en Rectorado.
Para este economista, quien desde 1984 a 2021 fue docente en varias facultades de la UNR y ahora dicta posgrados, la comunidad educativa de la universidad ha naturalizado la creación, crecimiento e incumbencias de las fundaciones y asociaciones.
"Quienes pedimos informes desde el gremio (Coad) o las facultades nunca logramos respuesta. Nos consta, que en la actual gestión, se ha querido ordenar esto desde Rectorado, pero ni la máxima autoridad logró una respuesta transparente del accionar de estas asociaciones que por un lado están fuera del alcance de la fiscalización de la Auditoría General de la Nación y de la Sindicatura General de la Nación, y por otro, desarrollan actividades de claro corte académico de incumbencia de la UNR, situación observada repetidamente por la Sindicatura General de la Nación en sus informes de revisión", dijo Arelovich.
Desde Humanidades, y con el mismo tenor, se expresó la consejera docente no oficialista e integrante de la Comisión de Planificación Presupuesto, Silvia Simonassi.
"Desde la oposición decimos que hay que retomar la pelea por mayor presupuesto para las universidades. Se ha naturalizado una especie de privatización de la Universidad Pública. Hoy las fuentes de financiamiento son múltiples. En Humanidades la cooperadora no rendía cuentas ante el Consejo Directivo y se pensó que eliminando La Pedroni y pasando esos fondos al propio producido controlado por la UNR esto iba a dejar de ser opaco y discrecional, pero no es así: parte de esos ingresos los maneja la Universidad y otra parte la administra la Fundación", dijo.
Para Simonassi y algunos colegas más nucleados en Docentes A Contrapelo, "lo fundamental es poder tener muy claro cuánto ingresa y que la comisión pueda definir prioridades, discutir el destino de los fondos, dar un debate amplio acerca de las necesidades cotidianas, como indica el propio Reglamento del Consejo Directivo de la Facultad. Incluso todas las posturas que hemos adoptado como A Contrapelo pueden ser consultadas en nuestras redes sociales".
En cuanto a la creación de carreras de grado nuevas, se puede destacar las de Turismo, creada entre Económicas y Políticas; la Tecnicatura y Licenciatura en Gestión Cultural, que se abrió en 2020 en Humanidades, y la Tecnicatura en Diseño Textil e Indumentaria, anunciada este año con vista a abrirse el próximo, en convenio entre Humanidades y Arquitectura.
En tal sentido, la consejera directiva señaló que esto no debe ir en detrimento de la posibilidad de mejorar la situación de docentes de las carreras tradicionales.
"Sigue habiendo docentes con categorías bajas (auxiliares de primera o jefes de trabajos prácticos, con diez y hasta quince años de antigüedad, con dedicación simple) a quienes no se les potenció el cargo y están los concursos paralizados, incluso para las carreras nuevas. Hay que atender esas situaciones como prioritarias“, sostuvo.
Y en ese sentido un docente de Arquitectura, que prefirió no dar su nombre aportó un dato: "Un jefe de Trabajos Prácticos con 15 años de antigüedad gana 50 mil pesos y uno de mínima, 22 mil. Muchas especializaciones pero un gran deterioro en los salarios docentes de grado con complacencia de la Coneau (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria)".
Otro tema que apuntaron desde Humanidades como poco transparente es el dato de cuánto se recauda con los paquetes en dólares que se les venden a estudiantes de Ecuador, Colombia o Brasil, vinculados a doctorados.
"Si se se entra al sitio de Fundefa (Fundación para el Desarrollo de las Familias, en Ecuador), se ve a la UNR como si fuera una entidad privada", dijo un docente.
Derechos y obligaciones
Desde principios de los 90 y como consecuencia del brutal deterioro presupuestario ejecutado durante el menemismo, las universidades nacionales salieron en búsqueda de alternativas de financiamiento, en principio para sostener los gastos de funcionamiento (lo cual excluye salarios).
En el caso de la UNR, y en ese contexto, hubo un proceso de creación masiva de fundaciones o asociaciones civiles, que fueron identificadas como entidades cooperadoras.
La creación de la Coneau, considerada como una copia del modelo de carrera docente basado en la experiencia anglosajona y europea, transformó a esas entidades "privadas", como asegura Arelovich, en organizadoras de cursos de posgrado, con el aval de las diferentes instancias de gobierno (desde las asambleas universitarias en adelante).
Pero como todas las reparticiones de su tipo, las fundaciones y asociaciones civiles gozan de varios beneficios y también de obligaciones: están exentas del Impuesto a las Ganancias, gozan de alícuotas reducidas en impuesto sobre los créditos y débitos en cuentas bancarias y no se les retiene el IVA por parte del Afip.
No obstante, en la página oficial de la Inspección General de Personas Jurídicas de Santa Fe, la mayoría de estas entidades, según Arelovich, "tienen presentaciones en solo algunos años y en otras hay omisiones, no tienen actualizados sus legajos y hace largos años que no presentan sus balances".
La madre de todas
La madre de todas estas entidades de la UNR es la Fundación de la Universidad Nacional de Rosario, hoy presidida por el decano de la Facultad de Derecho, Hernán Botta.
En el cargo de vicepresidente figura el decano de Humanidades, Alejandro Vila, ambos con mandato hasta junio de 2023.
Luego cada facultad sigue operando con una o varias de estas entidades, a excepción de Ciencia Política y Psicología: las viejas cooperadoras de ambas dejaron de funcionar y el volumen de sus recursos es administrado por la UNR, bajo las normas que determinan el funcionamiento del Propio Producido.
Desde prensa de la UNR aclararon a este diario que el Consejo Superior de la UNR aprobó por unanimidad una propuesta del rector donde se pide que progresivamente los fondos del Propio Producido de las facultades ingresen al presupuesto de la Universidad, en sintonía con lo que pasó en Ciencias Políticas (luego en Arquitectura, Psicología y Humanidades).
Claro que el pase de fondos viene lento y resistido. No es solo plata lo que está en juego, sino réditos hacia los ojos de la comunidad toda.
Algunas de las entidades cooperadoras , asociaciones o fundaciones, aún activas son:
- Asociación Civil de la Facultad de Derecho (con posgrados, maestrías, cursos abiertos a la comunidad y ,desde hace un año, con un convenio marco con la Bolsa de Comercio para que los alumnos participen de prácticas y becas). Cooperadora Facultad de Derecho("fundada en 1990 por un grupo de profesores de esta casa de estudios y comenzó sus actividades en el año 1991", se lee en la página).
- Fundación de Ciencias Médicas (en alianza con clubes, empresas y organismos estatales para brindar apoyo a "la investigación y la formación de recursos humanos en pre y postgrado" y realizar obras en hospitales y facultad, según se lee en su página) y Asociación Cooperadora Facultad de Ciencias Médicas
- Fundación Facultad de Ingeniería de Rosario
- Fundación Ciencias Agrarias (en vinculación con el Conicet y otras asociaciones de la UNR para investigación y desarrollo tecnológico en las instalaciones de la Facultad y de su Campo Experimental, en Zavalla). Cooperadora de Ciencias Agrarias ("su patrimonio está conformado por cuotas societarias, donaciones, subsidios y otras contribuciones que pueda recibir").
- Asociación Cooperadora Facultad de Ciencias Económicas y Estadística de la UNR (desde 1989 en apoyo "permanente" del desarrollo académico y el mantenimiento del edificio de la Facultad, se lee en su sitio).
- La Asociación Cooperadora Complejo Agropecuario Casilda.
- Asociación Cooperadora FOR (Facultad de Odontología de Rosario)
- Cooperadora del Poli , la Asociación Cooperadora de la Escuela Superior de Comercio y la Asociación Cooperadora del Complejo Agropecuario de Casilda.
Mejoras en la UNR
La mayoría de las obras de la actual gestión de la UNR se anunciaron o inauguraron bajo el lema "La universidad que queremos" y detallando los montos invertidos y surgidos del tesoro de la Nación. Las cifras se han ido publicando en la web misma de la de la UNR.
A poco de asumir, la gestión de Bartolacci creó la primera Secretaría de Género y Sexualidades universitaria del país. Un hito en favor del feminismo, con espacios de atención a la violencia de género y un programa de promotoras contra esas violencias.
Y luego se largó la carrera por las obras y reformas.
- Se inauguró la primera Residencia Universitaria para más de 100 estudiantes, con 36 habitaciones, ubicada en Santa Fe 1470.
- Se amplió la Facultad de Humanidades con la construcción de un edificio de tres plantas y se restauró su patio histórico y su fachada (por esto último se invirtieron 150 millones el año pasado) y además se intervino el Instituto de Investigaciones “Adolfo Prieto" donde se reacondicionó el Centro de Documentación César Torriglia.
- Se inauguró este año el laboratorio del área Química Orgánica en Suipacha 530 (con una inversión de 15 millones). Y se lanzó la incubadora de emprendimientos científicos tecnológicos en conjunto con el municipio. Ahora se está construyendo junto a Conicet un laboratorio continuo (una inversión previta en 550 millones).
- En la emblemática esquina donde por décadas funcionó la antigua Casa Escasany (Sarmiento y Córdoba) funciona el Programa de Universidad Abierta para Adultos Mayores.
- Se pusieron en marcha dos nuevos comedores estudiantiles. El de Córdoba y Dorrego y el de Suipacha y Santa Fe.
- Se inauguró el edificio Innova que nuclea toda la producción de ciencia, tecnología e innovación; también el aulario sobre la barranca en la Siberia, para Ciencia Política y Arquitectura.
- Se realizaron refacciones con nuevos consultorios en los 8 pisos de Odontología y se está terminando la construcción de un edificio anexo (con un presupuesto superior a los 100 millones de pesos).
- En Ingeniería se restauró la fachada central, en Ciencias Económicas se inauguró nuevo hall y se recuperó la antigua sala Gorban.
- En Ciencias Médicas se recuperaron anfiteatros, un bioterio (cría y control de los animales) y se recuperó la biblioteca del área salud.
- El Politécnico y la Facultad de Psicología gozaron de pintura integral y reformas en cubiertas. En la Agrotécnica y Agrarias se recuperaron la terraza y se inauguró un laboratorio. Y en Veterianarias se comenzó la construcción de un nuevo edificio.
- Se creó la Escuela de Oficios (la primera cohorte con 1200 graduados y graduadas), el Programa Universidad Popular, con sede en Esmeralda de República de la Sexta y se sumó un bar cultural en la sala de la sede de Maipú 1065, con una tienda donde se expone variado merchandising de la UNR, entre otras iniciativas.
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"Es un eje central la faceta edilicia, debemos reconocer que no hemos tratado bien nuestro patrimonio durante mucho tiempo. Necesitamos sostener inversión durante 10 o 15 años para garantizar mejoras, condiciones de trabajo y estudio y poner en valor los edificios extraordinarios que tiene la UNR que son patrimonio de nuestra ciudad”, había dicho la máxima autoridad de la UNR en agosto de este año a radio UNR .
Para Bartolacci la reactivación del Programa de Infraestructura Universitaria con financiamiento del Ministerio de Obras Públicas de la Nación, fue una ventaja. "Hemos sostenido obras de gran envergadura, no debemos parar por 10 años con esta política”, dijo en ese momento el rector.
Ante este crecimiento tangible, Arelovich señaló con números en la mano que el giro recibido en 2021 por la UNR desde el tesoro nacional fue casi diez veces más de lo recibido en 2020. Y la ejecución para obras y equipamiento se duplicó en 2021 en relación a 2020.
"Aun no está disponible cuánto se recibió para obras en 2022 y cuanto se gastó. La UNR debería publicar mensual o trimestralmente en su página la ejecución presupuestaria, esto es lo recibido de Nación por un lado y por otra parte el Propio Producido. Y las fundaciones y asociaciones hace rato que deberían hacer lo mismo, en la web de la UNR o de cada facultad", dijo.
Un pasado que nadie extraña
El panorama actual sin dudas es distinto al de anteriores gestiones y diametralmente opuesto al que se vivió en el menemismo. Luego a las universidades nacionales en terapia les entró oxígeno en base a una recuperación presupuestaria y cada dinámica de gestión, tanto nacional como local, hizo lo suyo.
Vale un recorrido por el archivo de La Capital para comprobarlo y solo tres titulares como prueba.
En 2001, el ex rector de raigrambre socialista Ricardo Suárez escribía de su puño y letra un artículo titulado "Las cifras de la UNR".
Decía que había aumentado el caudal de estudiantes (50%) , bajado la cantidad de cargos docentes (2% ) y, se habían incorporado 8.200 metros cuadrados de edificación, pero el presupuesto era "muy magro" como consecuencia de 11 años de paulatina disminución en términos relativos: de 7,79% al 5,54%.
Y aseguraba que la UNR era la que más guadaña había sufrido al comparase con la UBA (17%), UTN (15%) y Córdoba y Cuyo que habían incrementado en un 2% su participación presupuestaria.
Un año después este diario publicaba "La UNR reclama un 3 % más de presupuesto o se paraliza". Así encabezaba la nota del 4 de noviembre de 2002, ilustrada con una foto de Suárez.
El tono del anuncio era el que imperaba desde el menemismo. Pero en esa oportunidad Suárez adelantaba que llevaría su pedido de aumento a la ministra de educación, Graciela Gianetassio, porque la UNR iba camino a la parálisis.
"Tenemos apenas para pagar la electricidad pero no para las lamparitas", se escuchó hace casi 20 años.
Pero la sangría continuó.
El 25 de noviembre de 2008, con Darío Maiorana como rector, tras un acuerdo entre radicales y peronistas. se publicó el siguiente titular: "Se incrementará el presupuesto de la UNR", y en el primer párrafo de la nota ilustrada con una foto de Maiorana secundado por Agustín Rossi (en ese momento diputado) y el secretario de Políticas Universitarias de la UNR, Alberto Dibbern, se leía: "El refuerzo (de 40 millones) se destinará a cubrir déficits así como a promover mejoras edilicias y becas estudiantiles".
Un pasado que nadie extraña, en un presente mejor pero que aún reclama transparencia.