El uso del teléfono celular mientras se conduce un vehículo es una de las tres causas de siniestros más frecuente. Y si bien la estadística ya es conocida, la mala costumbre continúa. El modelo de soporte de celular que empezó a usarse en las calles de Rosario actualizó el debate: el dispositivo fija el aparato al volante del automóvil para mantener a mano la pantalla. Desde la Dirección de Tránsito del municipio advierten que ese tipo de sostén complica las maniobras. Aun así, cada vez se usa más.
Los nuevos modelos de portacelulares se venden a través de internet, en los puestos en la calle y en algunos locales de accesorios, donde comparten vidriera con los más tradicionales que se amarran con una sopapa al parabrisas delantero, o los que se enganchan a las rendijas de ventilación.
En los mostradores de estos negocios afirman que sus clientes buscan este tipo de soportes porque son más económicos y, consideran, fijan mejor el celular. En internet se los promociona por su diseño con "material elástico que se ajusta a cualquier medida de volantes, fácil instalación y soporte forrado con pad de silicona, para no dañar el teléfono", y cuestan entre 400 y 1.000 pesos.
Sin embargo, las razones para no usar esos soportes son contundentes. "Obviamente, utilizar auriculares o interactuar con celulares, pantallas, monitores de video o dispositivos similares mientras se conduce constituye una falta grave. Pero además, los soportes que se colocan en el volante no solo son incómodos, sino que pueden incapacitar cualquier maniobra ágil o evasiva", advierte el director de Tránsito del municipio, Gustavo Adda.
El funcionario explica que dispositivos como el GPS o las aplicaciones móviles "condicionan muchísimo la conducción" y recuerda un consejo que solía dar el campeón argentino Juan Manuel Fangio: cuando se está frente al volante de un automóvil, lo único que hay que hacer es conducir.
"Lo mejor es que el celular esté lejos mientras se maneja", recomienda y apunta que el diseño de automóviles ya incorpora tecnología destinada a que el conductor evite cualquier tipo de distracción por el uso de dispositivos móviles, como la posibilidad de conexión Bluetooth o el comando por vos de los dispositivos.
Mal de muchos
En su artículo 48, la ley nacional de tránsito establece que está prohibido "conducir utilizando auriculares y sistemas de comunicación de operación manual continua". Es una de las faltas que se consideran "graves" y una de las infracciones que se empezará a controlar con el nuevo sistema de videovigilancia.
De acuerdo al Código de Tránsito, a este tipo de faltas le corresponden multas de entre tres mil a nueve mil pesos (50 y 150 UF). En el caso de reincidencia, "fehacientemente comprobada", se aplicará además inhabilitación de tres a seis meses.
Más allá del rigor de las sanciones, las actas labradas por los inspectores de tránsito en las calles a conductores pescados in fraganti hablando por celular o mandando mensajes de texto "son frecuentes", reconoce Adda.
Las distracciones ocasionadas por el uso de pantallas están entre las tres primeras causas de siniestros, después del exceso de velocidad y el consumo de alcohol. La estadística es global, pero se adapta con comodidad a la realidad de Rosario.
La asociación civil Luchemos por la Vida enfocó su última campaña en este problema. Según estadísticas de la entidad, que desarrolla periódicamente un estudio observacional sobre lo que sucede en la calle, el porcentaje de conductores que usan el celular mientras manejan se multiplicó por cuatro entre 2007 y 2020. En el caso de los peatones que cruzan mirando el móvil, la cifra es similar.
De acuerdo a otro estudio llevado adelante por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), el porcentaje de distracción al volante a nivel nacional creció del 12,1% al 16,8% en solo dos años (2016 a 2018), lo que representa un aumento del 38,8%. De dicho porcentaje, el celular se lleva la mayor parte, ya que en el mismo período de tiempo pasó del 7,4% al 9,4%, es decir marcando un crecimiento del 27%.
Con los ojos cerrados
¿Cuánto tiempo se puede manejar un vehículo con los ojos cerrados?. La semana pasada, los inspectores de la Dirección Municipal de Tránsito se encontraron con esta pregunta cuando cumplieron con una capacitación sobre seguridad vial brindada por la Policía Federal.
Durante el encuentro, que se desarrolló en el autódromo, se los invitó a participar de un ensayo ambiental controlado para experimentar lo que sucede cuando un conductor utiliza su teléfono celular mientras maneja. "Es como avanzar por la calle con los ojos cerrados. Algo que claramente nadie haría, pero que no se considera así cuando se interactúa con las pantallas", señala Adda.
La prueba a la que se invitó a participar a los inspectores fue la de conducir a 60 kilómetros por hora, el máximo admitido en una avenida, responder un mensaje de texto sin detener el auto y medir cuánto se había avanzado.
Los resultados fueron sorprendentes. "Leer un mensaje de texto lleva entre tres y cuatro segundos. Un auto que va a 80 kilómetros por hora recorre 18 metros por segundo, por lo cual se puede llegar a conducir hasta 60 metros sin estar prestando atención a lo que pasa adelante", dice Adda.
Estas prácticas, explica, no solo incrementan el conocimiento de los agentes sobre los problemas viales, sino que "después nos ayudan a poder trasmitirlo, porque más allá del acta de infracción y de las sanciones, lo que nos interesa es evitar estos riesgos y prevenir siniestros viales", concluye.