Los Juegos Suramericanos 2026 todavía dejan historias por contar, incluso sobre temas que parecen lejanos a las disciplinas deportivas. Hace unos días, Capi, uno de los símbolos del certamen, estuvo de visita por el refugio MundoAparte, en la zona noroeste, para conocer a Capi, la carpincha que vive en el predio tras ser la mascota de una familia durante años.
Poco más de un mes después de la finalización de los Juegos Suramericanos, Capi visitó MundoAparte para conocer cómo trabaja el único refugio de la ciudad que recibe, rescata, rehabilita y cuida a decenas de animales que fueron víctimas de tráfico o mascotismo, o que tuvieron que irse de sus hábitats por incendios.
Uno de los íconos del certamen deportivo también aprovechó para conocer a su tocaya, un ejemplar hembra de carpincho que también se llama Capi y que está en el refugio desde la pandemia de coronavirus.
Mascotismo de carpinchos
La Capi de MundoAparte fue entregada de manera voluntaria por una familia que la tuvo como mascota desde que era cachorra pero que entendió que no podía seguir criándola cuando ya fue adulta.
Esta es una de las principales afectaciones a la especie en la actualidad, comentó Franco Peruggino, referente de MundoAparte, a La Capital. Un carpincho como mascota no sólo expone una conducta que va en contra de la naturaleza de la especie y que contraviene la ley nacional nº 22.421, sino que indica que ese ejemplar proviene, generalmente, de la matanza de su madre. Suele ocurrir que los cazadores furtivos dan muerte a estos ejemplares, encuentran desprovistas a las crías y luego las venden.
y, por eso, quedó en cautiverio".
Si llega uno al predio, tratamos de rehabilitarlo para que pueda volver a la naturaleza, que es el caso de todos los que recibimos todos los años", explicó Peruggino. El caso de Capi es particular: "Ya estaba muy acostumbrada a estar con gente, era muy adulta cuando llegó y, por eso, quedó en cautiverio".
"Nosotros desalentamos que los carpinchos sean mascotas. Si llega uno al predio, tratamos de rehabilitarlo para que pueda volver a la naturaleza, que es el caso de todos los que recibimos todos los años", explicó Peruggino. El caso de Capi es particular: "Ya estaba muy acostumbrada a estar con gente, era muy adulta cuando llegó y, por eso, quedó en cautiverio".
A pesar de tener que pasar el resto de su vida en cautiverio por no haber podido desarrollar condiciones propias de su especie para vivir en silvestría, tanto el ambiente como la dieta que Capi tiene en MundoAparte guardan el mayor parecido posible al que tendría en la naturaleza. Además, cuenta con controles veterinarios periódicos.
Simpatía y empatía
Peruggino resaltó que la visita de la mascota de los Juegos Suramericanos al refugio se convirtió en una buena ocasión para transformar la simpatía que las personas le tomaron por empatía hacia la especie, que además de casos de mascotismo sufre del tráfico de fauna y de la pérdida de su hábitat por los incendios en los humedales.
"Queremos que esa empatía se extienda a los carpinchos de verdad y que se entienda que no pueden ser mascotas, que no pueden comerse y tampoco hay que incendiar los humedales, que son su casa", resaltó.
Denuncias
Si bien el carpincho vive en una amplia variedad de ambientes, el Sistema de Información de Biodiversidad de Parques Nacionales detalla su hábitat preferencial es siempre en zonas cercanas al agua.
Los carpinchos viven en manadas que varían entre los 6 y los 30 individuos, aunque los grupos pueden llegar a los 60 ejemplares en caso de que haya poco alimento. Además, se mueven en áreas que varían entre las 10 y las 200 hectáreas en las que tienen sectores determinados para descansar, pastorear y bañarse.
El carpincho se caracteriza por vivir en manadas numerosas que pueden llegar a los 60 individuos.
Foto: Julio Monguillot - Parque Nacional Mburucuyá
Los ejemplares que pueden conseguirse como mascotas son víctimas del tráfico y de su apropiación indebida de la naturaleza, sobre todo derivada de la caza furtiva de ejemplares adultos.
>> Leer más: El furor por Capi, la mascota de los Juegos Suramericanos, pone bajo la lupa la venta ilegal de carpinchos
En relación a este punto, cabe aclarar que no sirve comprar a los carpinchos a modo de rescate para luego llevarlos a refugios o liberarlos. De hecho, la misma ley nacional mencionada prohíbe liberar animales silvestres que estén en cautiverio sin un proceso específico previo tal como el que lleva adelante a diario, por ejemplo, MundoAparte.
El procedimiento correspondiente es denunciar la venta de carpinchos o cualquier animal silvestre para que pueda habilitarse un rescate o decomiso, además de aplicar multas.
En ese sentido, se pueden denunciar los puntos de venta de especies silvestres para luchar contra el tráfico ilegal. Tanto la tenencia como la venta de animales silvestres sin documentación legal están prohibidas y penalizadas en la provincia de Santa Fe. Para consultas y denuncias, comunicarse al 911.