El gobierno de la provincia de Santa Fe convocó para este martes a los gremios docentes para continuar las negociaciones paritarias. Cuando solo restan cuatro días hábiles para el inicio del ciclo lectivo, se espera que la Casa Gris realice una oferta de aumento salarial para el 2022. El ministro de Trabajo provincial, Juan Manuel Pusineri aseveró que el objetivo es "que el salario esté por arriba de la inflación". También comentó que el ofrecimiento salarial podría rondar en un 40 por ciento. Aseveró que ese porcentaje es la referencia porque es el que se discute a nivel nacional. Sugirió que se planteará una cifra que “cubra el año” más una cláusula de revisión de cara al segundo semestre.
La provincia anunció este lunes el cronograma de reuniones paritarias que mantendrá durante esta semana con los distintos gremios. En ese sentido, este martes desde las 16 y de manera virtual se desarrollará la paritaria con los gremios que representan a los docentes. El próximo jueves 24, desde las 11.30, será el turno de la administración central. La misma será en el Ministerio de Economía, en la Casa de Gobierno de Santa Fe. Y, por último, el viernes 25, desde las 9, y también bajo el formato virtual, se llevará adelanta la reunión paritaria con los gremios que representan a los trabajadores del sector de la salud.
El miércoles pasado el gobierno se sentó por primera vez con los docentes para discutir de salarios, de condiciones de trabajo y de cómo están las escuelas para un regreso a clases con presencialidad plena. La provincia esperó a tener como referencia el porcentaje ofrecido en la paritaria nacional para iniciar la negociación con los gremios docentes de la provincia.
Esa demora en la discusión nacional llevó a estirar el inicio de la negociación más de lo aconsejable y prácticamente sólo queda tiempo para una oferta -la que se realizaría en la reunión de este martes- y una votación de los maestros por sí o por no. Si la respuesta es negativa, seguramente estará acompañada de medidas de fuerza. Por eso el gobierno se quedó sin mucho margen de maniobra y con muchos temas por acordar.
Después de dos años de pandemia donde los chicos perdieron muchos días de clases y varios se desvincularon de la escuela, uno de los principales objetivos de los gobiernos, nacional y provincial, es recuperar la presencialidad plena y garantizarles a las y los estudiantes una trayectoria escolar sostenida. Para lograr eso es vital no perder días de clases.
Pero los antecedentes inmediatos no son buenos y los mediatos tampoco. El año pasado los docentes recurrieron a medidas de fuerza para negociar con el gobierno mejores condiciones salariales. En marzo los docentes públicos declararon un paro de 48 horas, por lo que se pospuso el inicio de clases. La oferta había sido del 35 por ciento en tres tramos (18 por ciento con el salario de marzo, un 8 que estaba fijado en julio –luego se adelantó para junio y eso destrabó el conflicto– y el 9 por ciento restante en el mes de septiembre).
Además, se estableció una cláusula de revisión que se ejecutó en octubre. Allí se volvieron a reunir las partes y recién se llegó al acuerdo luego de varias jornadas de lucha de los maestros. Pasando en limpio, en 2022, las dos instancias de negociación entre la provincia y los docentes tuvieron medidas de fuerza. El gobierno de Omar Perotti llevará la propuesta a la instancia de negociación durante esta semana, por lo que será con menos de cinco días hábiles antes del inicio de clases. En principio parece poco tiempo para negociar la paritaria, pero si la oferta es buena todo lo dicho será letra muerta.
Cuando se pone en perspectiva cómo fueron las negociaciones salariales de los docentes en los últimos años también se puede observar que nunca fueron fáciles los inicios de clases. De los últimos 11 años –la mayoría del Frente Progresista en el gobierno– sólo en una ocasión el ciclo lectivo comenzó sin medidas de fuerza. Fue en 2011, durante el último año de gobierno de Hermes Binner. Los datos no son alentadores; y son datos, no opinión.
Ahora el gobierno de Perotti tiene la chance de torcer esas estadísticas. Pero para eso necesitará de mucha voluntad política y de una muy buena oferta porque los docentes ya anticiparon que este año no les alcanza con empatarle a la inflación, sino que quieren que sus salarios recuperen poder adquisitivo.