Matías Bottoni continuará su recuperación en el instituto Guttmann de Barcelona, según confirmó a La Capital, la mamá del joven nadador Valeria Grimaux. Mientras atraviesa los trámites de admisión, Bottoni viajará en febrero a España con el objetivo de tratarse de la lesión que sufrió en la médula el 10 de mayo de 2025. En el medio, un contratiempo derivó en una intervención quirúrgica, pero ya retomó la rehabilitación en San Jerónimo Sud.
Luego de barajar varias opciones, la familia de Matías Bottoni encontró en el Institut Guttmann, un hospital de neurorrehabilitación de avanzada ubicado en Barcelona, una luz en el camino para potenciar la recuperación que hasta el momento desarrolla en la clínica Aprepa de San Jerónimo Sud.
“Sólo resta transferir el dinero”, confió Grimaux a este medio para que Matías pueda viajar a España. La idea que nació a fines de noviembre se aceleró con el viaje de Luciano, papá del joven, a España para presentar el caso y que el equipo médico del Guttmann le dé el visto bueno. “Tuvimos una reunión, Luciano presencial y yo virtual, con el director médico del instituto, Raúl Pelayo. Fue muy amable. Trabajan con una seriedad y compromiso que se nota”, contó Valeria.
Solidaridad intacta con Matías Bottoni
Además, el padre se encontró con Erich Hecht, un argentino-israelí referente internacional en materia de accesibilidad y director de Negitech, reconocida e innovadora empresa israelí dedicada a desarrollar soluciones tecnológicas para personas con problemas de accesibilidad. Hecht al conocer el caso de Matías Bottoni le donó una silla con un sistema de ruedas que se maneja a través de una aplicación de celular. “Fue muy positivo el encuentro, Hecht es una gran persona”, señaló Grimaux y destacó los avances científicos con respecto a lesiones medulares que hay en Tel Aviv. “Seguimos buscando lo mejor para Mati. Hay un tratamiento que está en ensayo clínico de electroestimulación, pero tiene que pasar un año de la lesión. No vamos a bajar los brazos.”, explicó la madre.
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La próxima semana Luciano regresará al país y esperan que pueda ingresar también la silla, que debe atravesar la burocracia aduanera. Mientras tanto, una de las tantas manos que se extendieron para los Bottoni fue de una familia amiga, que “adoptó” por una semana a Juan Ignacio, el más pequeño.
Para afrontar la recuperación de Matías en España, la familia Bottoni mantiene una campaña solidaria permanente. Se puede donar mediante transferencia bancaria a través del Banco Santander a la cuenta de Luciano Bottoni, mediante el CBU: 0720101788000035926254 o al Alias: LUCIANOMARTINBOTTONI
Un contratiempo, pero sin detenerse
La recuperación de Matías Bottoni en Aprepa sigue su curso, sin embargo, en las últimas horas tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en el Sanatorio Parque producto de cálculos en la vejiga. La operación, que duró un puñado de horas, fue este martes y se dio dentro de los parámetros normales.
Matías tuvo que ser trasladado el lunes, el martes fue intervenido y el miércoles regreso a San Jerónimo Sud para por la tarde retomar sus trabajos de rehabilitación. “A él siempre le preocupa la rehabilitación”, remarcó Grimaux.
Una eterna espera
Cuando La Capital visitó a Matías Bottoni en noviembre el propio joven manifestó su enojo por la falta de respuestas y la entrega de su silla de ruedas, especialmente diseñada para su contextura física. La insistencia de la familia sólo se encuentra con incertidumbre ya que recién en abril llegaría al país.
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“Es todo un desastre. Te dicen desde la ortopedia que en 180 días a partir de que toman las medidas y fue en agosto eso. La obra social ya la pagó. Es una vergüenza que pasen estás cosas con discapacidad”, reclamó Valeria. La silla que llega desde Israel es más grande de lo que necesita el joven, “pero al menos es una silla propia porque Matías habla con el doctor Gustavo Gil por los dolores en la espalda que le causa la silla que tiene, que es prestada de Aprepa, es decir que cuando nos vayamos, sale sin silla”.
A fines de septiembre, la familia de Matías Bottoni solicitó a la obra social una silla diseñada particularmente en Estados Unidos para el joven de 17 años que se recupera de una lesión en la cervical. La aprobación por parte de la prestadora de salud se dio, pero las trabas para importar este tipo de productos hacen que la espera sea eterna.
La obra social de Matías Bottoni efectuó el pago, que según la familia ronda los 5 millones de pesos. Acto seguido, el comercio especializado en ortopedia la encargó a una fábrica de Michigan en Estados Unidos, ya que no se fabrica en el país. Actualmente el joven de 17 año cuenta con una silla genérica prestada por la clínica Aprepa. “No es para mí”, reclamó Matías a este medio. La cantidad de horas en la silla le genera dolores en la espalda e incomodidad.
En esta línea, Matías mostró su carácter ante la demora: “Y juegan con la salud de los pacientes, por una cuestión postural y aparte, me guste o no, la realidad es que la necesito para moverme”. La silla que actualmente utiliza es transitoria, hasta conseguir el elemento que llegue de Estados Unidos.
En mayo de 2025, el gobierno nacional dispuso una nueva regulación sobre los trámites para el ingreso al país de productos con fines de uso personal. Esta decisión se dio a partir de la disposición 2565/25 y permitió reducir el tiempo para adquirir sillas de ruedas, bastones, cintas kinesiológicas, y otros productos médicos a un máximo de seis meses. En concreto, lo que tardaba más de un año, ahora se redujo a seis meses. De todas formas, el plazo pone en aprietos a los pacientes.
Qué se viene para Matías Bottoni
La mamá del joven nadador del club Echesortu celebró avances en la flexión de los dedos de su mano izquierda y adelantó que en Barcelona apuntarán a recuperar por completo su movilidad.
Por otro lado, Bottoni necesita unas férulas kafo, un dispositivo ortopédico específico que se coloca en la parte inferior de la pierna para estabilizar la rodilla, el pie y el tobillo y ofrecer control al estar de pie y caminar. En contacto con Barcelona, Aprepa desistió de hacer el pedido por estos elementos porque no llegan antes del viaje de Matías a España, pero desde el Guttmann le confirmaron a la familia que allí las encargarán.
“Matías usaba unas prestadas de un paciente, pero el paciente se fue. Fijan las rodillas. Te podés parar y muchas veces al mover la cadera se puede caminar”, agregó Grimaux.
Además, en los planes de los Bottoni también está trabajar con la organización no gubernamental “Tikkun Olam Makers” (Tom), una ONG global que traduce el concepto judío de "reparar el mundo" en acción, creando soluciones innovadoras y de código abierto para las necesidades de personas con discapacidad, ancianos y/o de bajo recursos.