Los colectivos 110 y 146 concluirán su recorrido nocturno acompañados por un móvil policial que los custodiará hasta llegar a la punta de línea de Ayala Gauna y Acevedo, en la zona noroeste de la ciudad. La medida llegó después de una protesta lanzada por los choferes, en reclamo de mayor seguridad, que durante dos jornadas acortó unas ocho cuadras el recorrido habitual de los coches, entre las 22 y las 6.
"La Municipalidad debe garantizar que se preste el servicio de colectivos, pero no por eso ponemos poner en juego la salud de los choferes. Somos responsables de los recorridos, los coches y los trabajadores. La problemática de seguridad nos excede, eso debe resolverse por otro lado", sostuvo ayer el subsecretario de Servicios Públicos del municipio, Diego Leone, después de analizar con funcionarios policiales distintas alternativas para que los ómnibus de la empresa Rosario Bus vuelvan a circular por un sector del barrio Stella Maris y el asentamiento conocido como La Bombacha.
Ambos sectores del noroeste de la ciudad quedaron sin transporte nocturno durante cuatro días, después de una serie de incidentes que tuvieron como escenario los micros de las líneas 110 y 146.
Según denunciaron los choferes, sólo entre el viernes a la noche y la tarde del sábado pasado, llegando al final de su recorrido dos conductores fueron golpeados y sus atacantes huyeron llevándose celulares y pertenencias de los trabajadores y de los pasajeros.
La seguidilla de atracos, apuró la decisión de acortar el recorrido de ambas líneas hasta las puertas de la subcomisaría 21, en Ayala Gauna al 7.900, de 22 a 6 de la mañana. La medida arrancó el lunes por la noche y se hizo pública ayer, después de que los delegados del gremio pegaron en todos los coches un pedido de disculpas a los usuarios.
Custodiados. La protesta de los choferes apuró la reunión entre autoridades policiales y funcionarios de Servicios Públicos del municipio y del Ente del Transporte. Durante el encuentro se decidió que el móvil policial que está apostado en Juan B Justo y Colombres, afectado a custodiar el corredor seguro para taxis y colectivos, acompañe a los micros hasta la punta de línea en horario nocturno.
Para el subsecretario de Servicios Públicos, esta escolta "facilitará a los colectivos completar su recorrido". No obstante, al cierre de esta edición, los choferes decidían en asamblea si aceptaban o no la medida.
Leone advirtió que el municipio debe garantizar a los usuarios la prestación del servicio de transporte, sin embargo señaló que "los hechos que ponen en juego la salud de los trabajadores marcan un límite que nos excede".
La decisión de que móviles policiales acompañen el recorrido de los colectivos en horario nocturno no es nueva. En agosto del año pasado, después de la brutal agresión sufrida por un chofer de la 146, se dispuso la presencia de un patrullero en la misma punta de línea de Ayala Gauna y Acevedo. Y en marzo de este año, nuevamente se reforzaron los controles en la zona después de la agresión a otro conductor de la misma línea que desató un paro de más de 30 horas en los micros de la 110 y la 146.
Según un informe de la Secretaría de Servicios Públicos, a octubre pasado, 6 líneas de las 60 que circulan por la ciudad, adoptaron recorridos de seguridad durante la noche: la 122 bandera verde, la 107, la 146 roja, la 123, la 153 y la K.
Insistente
El concejal Jorge Boasso volvió a reclamar que efectivos policiales controlen en horarios nocturnos, y de manera rotativa, los colectivos del transporte urbano. El edil del radicalismo presentó su proyecto en el Concejo en septiembre del año pasado, con el objetivo de garantizar el acceso y la seguridad de los pasajeros que utilizan los colectivos.
Otro asalto, esta vez a un interno de la 35/9
“Vamos a hacerla corta, quédense tranquilos y demen todo lo que tienen”. Más o menos con esas palabras y exhibiendo un revólver calibre 32 largo, un joven de 26 años asaltó anteanoche a todo el pasaje de la línea 35/9, cuando el colectivo circulaba por Presidente Perón y Avellaneda, en la zona oeste de la ciudad. El muchacho, con otros antecedentes por robo y hurto, fue capturado a pocas cuadras de allí con el botín intacto: algunos celulares, una billetera y un mp3. No mucho más que eso.
De acuerdo a la versión policial, eran aproximadamente las 20 del martes, cuando el interno 8 de la línea 35/9 (gerenciada por Rosario Bus) llegó a la esquina de Perón y Felipe Moré donde subieron tres o cuatro personas. El colectivo no alcanzó a hacer más de cinco cuadras y una de ellas se paró detrás del asiento del conductor y, sacando un arma, exhortó a los pasajeros a entregarle sus pertenencias. Y, una vez cumplido su cometido, se alejó corriendo por la puerta de atrás.
Rápido de reflejos, el chofer, Gerardo C. de 46 años, condujo el ómnibus hasta la comisaría 13ª, desde donde se avisó a un móvil que logró detener al ladrón en Gálvez y Avellaneda. Hasta la dependencia policial llegaron “unos 10 pasajeros muy asustados y conmocionados por la frialdad con que se movió el asaltante”, según contaron fuentes de la seccional.
Al joven, Gustavo B., le secuestraron la totalidad de lo robado y un arma calibre 32 largo marca Italo Gra, sin numeración visible y con un proyectil en su interior. De acuerdo a las primeras averiguaciones, el muchacho tenía varios antecedentes por hurto y robo. Ahora quedó a disposición del Juzgado de Instrucción de la primera nominación.