"Espero que este concurso cuente con un jurado de prestigio y que la nueva directora o nuevo director sea alguien que no solo conozca de museos y derechos humanos sino de gestión y espacios de memoria y cultura, que tenga una visión profunda del valor de esta institución que construimos durante veinte años, reconocida a nivel nacional e internacional". Las palabras pertenecen a Viviana Nardoni, quien fue directora del Museo de la Memoria de Rosario hasta el año pasado, momento en que se jubiló.
El espacio de memoria está ahora a la búsqueda de un nuevo director o directora bajo concurso abierto de antecedentes y oposición. El primero, y por dos períodos fue Rubén Chababo y luego ocupó su lugar Nardoni, historiadora que había sido secuestrada en julio de 1977, pasó por el centro clandestino de detención La Calamita y estuvo presa en Devoto hasta diciembre de 1978. Antes de ser directora por concurso durante cinco años también había sido vicedirectora por siete años.
Si bien Nardoni no está más en funciones, en diálogo con La Capital estimó que duda que el concurso pueda resolverse antes de abril o aún más adelante. "Lleva su tiempo la presentación de antecedentes, su análisis, entrevistas orales y las impugnaciones si las hubiere".
Por lo pronto, esta semana el Concejo aprobó en sesión extraordinaria el mensaje del Ejecutivo llamando al concurso para cubrir el cargo. Se incorporó al jurado un representante de la Secretaría de Género y Derechos Humanos, al igual que expertos en museología.
Durante esa sesión en el Palacio Vasallo, se recordó especialmente a los ex ediles radicales que promovieron la creación del Museo, Daniel Luna y Roberto Bereciartúa.
Un espacio de memoria social
Este museo fue creado en 1998 a través de una ordenanza con el objetivo de promover el acceso al conocimiento y la investigación sobre la situación de los derechos humanos y la memoria social y política de la región, en el país y en Latinoamérica.
Desde diciembre de 2010, el museo contó con sede definitiva, nada menos que el edificio ocupado antes y durante la última dictadura cívico, militar y eclesial por el Comando del II Cuerpo de Ejército. El museo ofreció siempre al público una sala de muestra permanente, con obras diseñadas por destacados artistas de la ciudad de Rosario, y otra de exposiciones temporarias.
>>>Leer más: Viviana Nardoni: "Todas las historias argentinas pecan de centralismo porteño"
También desde ese momento cuenta con un centro documental, una biblioteca especializada, un área de extensión educativa, un auditorio con capacidad para más de 120 personas, entre otros servicios.
"Integra una Red de sitios de Memoria y Derechos Humanos de más de 200 miembros de Latinoamérica y el Caribe, en dos décadas hemos recibido distinciones y premios internacionales por la labor que hemos desarrollado no solo en relación a la memoria, verdad y justicia, origen del museo, sino a los nuevos derechos conquistados y por conquistar en los último años", dijo Nardoni quien sigue apelando a la primera persona del plural como quien aún no se fue del todo de un lugar significativo.