Los estudiantes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) que vienen vacunando en los barrios, realizando consultorías jurídicas o asesorando arquitectónicamente a distintas organizaciones sociales son unos adelantados. Es que a partir del ingreso 2022 sus labores se transformarán paulatinamente en una Práctica Social Educativa (PSE) obligatoria, prácticamente de un cuatrimestre que deberán realizar los estudiantes de las doce facultades para obtener su título en la UNR. Así lo aprobaron por unanimidad este jueves los 36 miembros del Consejo Superior de la UNR.
Los alumnos deberán realizar un curso introductorio teórico de 20 horas cátedra y luego irán al territorio a realizar sus prácticas por 40 horas más. Se trata casi de una materia cuatrimestral y "mucho más", según argumentó el rector Franco Bartolacci en diálogo con La Capital.
Las PSE buscan una "formación integral de las y los estudiantes" con el fin de contribuir a formar profesionales con "capacidad de pensar y resolver los problemas críticos de la región y su gente" en problemáticas sociales, políticas y culturales, aclara el proyecto aprobado. "Y su implementación –dijo Bartolacci– será paulatino. Comenzarán como optativas y se harán obligatorias al compás de la transformación de todos los planes de estudio".
Cuando se le preguntó si los estudiantes podrían tomar esta iniciativa como una prolongación de los años de cursado, Bartolacci dijo que "no" justamente porque "las prácticas ya existen en muchos casos, solo que algunas deberán pasar por un proceso para ver si son institucionalizables y se irán incorporando de manera progresiva a partir del ingreso del año próximo, pero además hay que analizar esto no de manera utilitaria sino como un compromiso social con el esfuerzo colectivo que hizo y hace la sociedad para que los alumnos cursen la carrera y se gradúen".
La UNR ya tenía en actividad varias experiencias sociocomunitarias. Entre ellas el programa ArqDiBarrio de la Facultad de Arquitectura, en la que participan estudiantes de los últimos años; el espacio de murga del Club 20 amigos en zona oeste, llevado adelante por graduados de la carrera de Comunicación Social y en el que participan estudiantes; las huertas comunitarias que realizan los estudiantes de la Facultad de Ciencias Agrarias en cárceles y organizaciones sociales y el programa "Por más dientes sanos" de la facultad de Odontología con alumnos de 5to. año de la carrera, que atiende a pacientes de localidades de otras provincias.
"Todas estas prácticas de extensión, voluntariado, responsabilidad social universitaria, aprendizaje-servicio quedarán ahora institucionalizadas y podrán acreditarse como parte de estas experiencias", le dijo el rector Bartolacci a La Capital.
Para el actual rector, con la aprobación de estas prácticas se cumple con una deuda histórica de la UNR. "Generar prácticas sociales en el sistema público es un viejo debate. Hace diez años hubo un proyecto en danza pero no se logró consenso, en cambio ahora se votó por unanimidad", resaltó.
Las PSE están a tono con el Informe 2020 de Evaluación Externa de la Universidad, emitido por Coneau, que recomendó a la UNR diseñar mayores políticas de articulación entre Rectorado y las unidades académicas para desarrollar proyectos conjuntos las organizaciones estatales, empresariales y del tercer sector. Y además se suman a la línea estratégica que fijó la UNR para alcanzar la "excelencia académica y el desarrollo curricular en 2030 para para vincular los perfiles profesionales a las necesidades de la región".
Antecedentes
Esta línea de trabajo se viene impulsando en los últimos años en el país. Tanto la ley de Educación Superior Nº 24.521 como la resolución N° 233/18 del Ministerio de Educación de la Nación abordaron esta misma necesidad, invitando formalmente a las instituciones universitarias públicas a incorporar en los planes de estudio de las carreras de pregrado y grado, prácticas sociales educativas de cumplimiento necesario para la obtención del título universitario. Y la Red Nacional de Extensión Universitaria (Rexuni), perteneciente al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), en su plan estratégico también promueve la incorporación curricular de la extensión en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Además, al igual que en la UNR, en el sistema público universitario argentino existen varias experiencias de instituciones de educación superior que ya realizaron avances en esta dirección: la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA), la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) y la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), entre otras.
Más allá de sus particularidades, las normativas de cada un de estas instituciones expresan formatos y líneas comunes de trabajo en la articulación de procesos de enseñanza-aprendizaje a partir de abordajes participativos de problemas contemporáneos.