La cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) expresó ayer ante el presidente Alberto Fernández su "sorpresa, desazón y preocupación" por el protocolo nacional para abortos no punibles publicado por el Ministerio de Salud que, según la Iglesia, "en la práctica autoriza el aborto libre", tal como anticipó el arzobispo rosarino Eduardo Martín en La Capital de ayer.
Así se lo transmitió el Episcopado al presidente durante una reunión "cordial" de una hora y 20 minutos que mantuvieron ayer al mediodía en Casa de Gobierno, según fuentes oficiales y de la CEA.
En un comunicado difundido tras el encuentro, el Episcopado informó que en el cónclave "los obispos expresaron su sorpresa, y al mismo tiempo desazón y preocupación, por el protocolo presentado por el Ministerio de Salud, que en la práctica autoriza el aborto libre" y "manifestaron que la Iglesia ha defendido y defenderá siempre toda vida desde la concepción, de manera firme y clara".
El arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín, criticó duramente el protocolo del aborto impulsado por el flamante ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, al considerar que "este protocolo que ha salido ahora como primera medida del Ministerio de Salud del nuevo gobierno en primer lugar nos parece lamentable que se quiera resolver y reducir el drama de una mujer embarazada que tiene la tentación de abortar como un mero problema sanitario o de salud, cuando en realidad se toma sólo la salud de la mujer y no la salud del niño en su vientre, ya que es persona, persona humana, entonces se tiene en cuenta la salud de uno y no la salud del otro. Así que ya de entrada nomás es algo podemos decir totalmente tuerto porque no resuelve el drama humano, al contrario, lo agrava y realmente es eliminar la vida de una persona humana. Por eso creemos que no es para nada saludable".
En este sentido, monseñor Martín advirtió que "además creo que se inscribe como un eslabón más de lo que San Juan Pablo II llamaba «la cultura de la muerte» y el Papa Francisco nos habla de «la cultura del descarte». Entonces hay personas que no tienen derecho a vivir. Es más: lo que antes era considerado un delito ahora es considerado un derecho. ¡Cómo se han cambiado las miradas! ¿No?. Además este protocolo de algún modo deja las puertas libres al aborto en la Argentina, obviando o eludiendo la acción del Congreso, que hace apenas un año se manifestó rechazando los proyectos que había sobre la legalización del aborto, así que nos parece y me parece personalemente que no contribuye para nada a una mejora, justamente, de la salud en la Argentina ni mejora para nada el desarrollo de nuestra civilización". En esta línea, al arzobispo rosarino enfatizó que "el presidente saliente de Uruguay, doctor Tabaré Vázquez, cuando en su primer gobierno vetó la ley del aborto decía que «el grado de civilización se mide por la defensa de los más débiles". Y el más débil el niño en el vientre de la madre es la persona más débil, por lo tanto el aborto es un retroceso para la civilización y podríamos decir con Tomas Elliot que esta es una civilización que avanza decididamente hacia atrás".
Asimismo, Martín sostuvo que "además, teniendo en cuenta esta grieta que divide a los argentinos, si el presidente elegido quiere cerrar esta grieta estas medidas no ayudan a un clima de mayor pacificación y respeto. En el sistema republicano el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes. Los representantes se han expedido y creemos que estas medidas del gobierno no responden al sentimiento y la cultura de nuestro pueblo. Por lo tanto, expresamos nuestro repudio y nuestra firme oposición a esta cultura de la muerte, a esta cultura del descarte, donde unos tienen derecho a vivir y otros no lo tienen. ¿Quiénes somos nosotros para decidir sobre la vida o la muerte de los demás?"
De la reunión de ayer participó la comisión ejecutiva de la CEA, encabezada por su titular, monseñor Oscar Ojea; el vicepresidente primero, cardenal primado Mario Poli; el vicepresidente segundo, monseñor Marcelo Colombo, y el secretario general del cuerpo, monseñor Carlos Malfa. Por parte del Poder Ejecutivo, junto a Alberto Fernández estuvieron el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia, Gustavo Beliz; el canciller Felipe Solá y el secretario de Culto, Guillermo Olivieri.
En el encuentro, los obispos destacaron la presencia de todo el arco político en la Misa por la Patria en la Basílica de Lujan, que se desarrolló el pasado 8 de diciembre, a la que también asistió el presidente saliente Mauricio Macri, y valoraron el "gesto de haber participado juntos en una misma oración".
“Antiderechos” no
La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) manifestó ayer su “preocupación” por la reciente instrumentación del protocolo sobre el aborto no punible, que hizo el Ministerio de Salud, y expresó que espera su revocación. “Nos duele y preocupa este modo de obrar que evita el razonable debate democrático sobre la tutela de la vida, el primer derecho humano”, subrayó. “No somos «antiderechos» los argentinos que estamos a favor de la dignidad y el valor sagrado de toda vida. En comunión con tantos creyentes y ciudadanos de buena voluntad esperamos la revocación del protocolo”, concluyó.