La celebración de la 108 Fiesta de la Virgen de Itatí reunió a unos 220.000 peregrinos ayer, quienes dieron un formidable marco a la misa oficiada por el arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik.

La celebración de la 108 Fiesta de la Virgen de Itatí reunió a unos 220.000 peregrinos ayer, quienes dieron un formidable marco a la misa oficiada por el arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik.
La marcha de fe tuvo como sede la ciudad de Itatí, en el norte correntino, donde está la basílica de la Virgen Morena.
Los actos litúrgicos comenzaron ayer a la mañana con la tradicional procesión náutica por el río Paraná, en la que la Virgen de Itatí va al encuentro de la Virgen de Caá Cupé, Patrona de la República de Paraguay, que es llevada desde Itacor.
Ambas procesiones, con las imágenes de las vírgenes en grandes lanchones y acompañadas por embarcaciones más pequeñas, se encontraron en el medio del río y juntas llegaron a Itatí. Desde allí los fieles las llevaron en andas a la basílica.
En su homilía, el arzobispo Stanovnik pidió por la reconciliación de los argentinos
El prelado aseguró que "no habrá patria para todos hasta que no sintamos el irresistible deseo de reconciliarnos y perdonarnos las ofensas, disposición fundamental para trabajar con pasión por la verdad y justicia". l (DyN)

