El próximo paso será practicarle una autopsia al cuerpo de Manson. Además, las autoridades dijeron en que el asesino en serie no tenía familiares conocidos y, de acuerdo con la ley estatal, si en el plazo de 10 días no se presenta ningún pariente o representante legal será el departamento el que decidirá si los restos mortales son sepultados o incinerados.
Autor de robos menores que lo llevaron a entrar y salir de prisión en varias ocasiones desde su infancia, el carismático Manson ejerció de gurú rodeándose de prófugos y otras almas perdidas en la década de 1960 y envió a sus discípulos a matar a algunos ricos y famosos de Los Ángeles en lo que, según los fiscales, fue un intento de desencadenar una guerra racial (una idea que sacó de una retorcida interpretación de la canción "Helter Skelter" de los Beatles).
A pesar de las abrumadoras pruebas en su contra, durante su tumultuoso juicio en 1970 Manson defendió su inocencia y dijo que la sociedad misma era la culpable.
"Esos niños que los atacan con cuchillos, son sus hijos. Ustedes les enseñaron, yo no les enseñé. Yo solo intenté ayudarlos a ponerse en pie", dijo en su monólogo en la corte.
El caso más resonante de "La Familia Manson", como se hacían llamar sus seguidores, acabaron con la vida de cinco de sus víctimas el 9 de agosto de 1969 en la casa de Tate: la actriz, que estaba embarazada de ocho meses y medio; Abigail Folger, heredera de una empresa de cafés; el famoso peluquero Jay Sebring; Voityck Frykowski, un director de cine polaco, y Steven Parent, amigo del cuidador de la casa. El esposo de Tate, el director de "Rosemary's Baby" Roman Polanski, estaba fuera del país en ese momento.
"El caso más resonante de La Familia Manson, fue el asesinato de cinco personas en agosto de 1969, entre ellas la actriz Sharon Tate, mujer del director de cine Roman Polanski que estaba embarazada de ocho meses y medio"
Tras un juicio que duró casi un año, Manson y tres de sus seguidores (Susan Atkins, Patricia Krenwinkel y Leslie Van Houten ) fueron declarados culpables de asesinato y condenados a muerte. Otro de los acusados, Charles "Tex" Watson, fue condenado más tarde. Todos ellos evitaron la ejecución y sus sentencias fueron conmutadas por cadena perpetua tras la derogación de la pena capital en California en 1972.
Otra devota de Manson, Lynette "Squeaky" Fromme, intentó asesinar al presidente de Estados Unidos Gerald Ford en 1975, pero su arma se atascó. Cumplió una condena de 34 años.