El Registro del Estado Civil de Paraguay decidió reforzar los controles sobre los nombres que pueden inscribirse al nacer y evitar aquellos que considera “ridículos” o que puedan generar problemas futuros a los niños. La medida se apoya en una ley sancionada en 1987, que hasta ahora se aplicaba de manera laxa y permitió durante años la registración de nombres poco convencionales.
Mamerto, Tutelar, Gato, Pollo Rebollo, Pilincho, Optimus Prime o Gloria Sádica son algunos de los ejemplos que el organismo busca que no vuelvan a repetirse. También figuran casos como Gohan, inspirado en la serie Dragon Ball, Zeus, Pasión o Pilsen, en referencia a una marca de cerveza local.
Una ley antigua aplicada con mayor rigor
La normativa que respalda esta política es la ley 1266 de 1987, que regula el funcionamiento del Registro del Estado Civil. En su artículo 56 establece que no se permitirá la inscripción de nombres “ridículos o que puedan inducir a error sobre el sexo”.
“Estos nombres nunca se debieron haber inscrito, pero no había mano dura”, explicó el director general del organismo, Maximiliano Ayala, en declaraciones a la agencia EFE. Según detalló, en 2025 se decidió aplicar la norma con mayor firmeza y unificar criterios entre los registradores de todo el país.
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Cero nombres inusuales en 2025
De acuerdo con los datos oficiales, ninguno de los casi 78 mil niños nacidos en Paraguay hasta noviembre de este año fue inscripto con un nombre considerado raro o influenciado por publicidades y redes sociales. Ayala aclaró que esto no se debe a la falta de intentos por parte de los padres, sino a la intervención directa del organismo.
“Estamos intensificando los trabajos para que ningún nombre que pueda generar problemas a los niños en el futuro sea inscrito”, sostuvo el funcionario. En caso de insistencia, los registradores explican a los padres, ley en mano, las posibles consecuencias sociales y personales que podría traer ese nombre.
Burlas, autoestima y cambios de nombre
Desde el Registro del Estado Civil argumentan que muchas personas con nombres inusuales sufren burlas que afectan su autoestima. En algunos casos, esos ciudadanos inician trámites para cambiar su nombre, aunque el organismo no cuenta con estadísticas precisas sobre cuántas solicitudes de este tipo se registraron en los últimos años.
“Tenemos centenares de casos de padres que llegan con nombres que para nosotros constituyen un problema porque no van a servirles el día de mañana a sus hijos”, afirmó Ayala.
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Los nombres más comunes en Paraguay
Según los registros históricos, Paraguay mantiene una fuerte tradición en nombres bíblicos. María es el más frecuente entre las mujeres y Juan entre los varones. También se repiten nombres como Ana, Juana y Luz, en el caso femenino, y José, Carlos, Luis y Pedro, entre los hombres.
A su vez, el organismo aclaró que no existe inconveniente con los nombres de origen guaraní, que forman parte del mestizaje cultural del país. Yeruti, que significa paloma o tórtola, es uno de los ejemplos mencionados como plenamente aceptados.
Con esta política, el Estado paraguayo busca ordenar los criterios de inscripción y prevenir situaciones que, según sostienen las autoridades, pueden marcar negativamente la vida de una persona desde su identidad legal.