Los aludes y las inundaciones desatados por las fuertes lluvias dejaron más de 120 muertos o desaparecidos en la isla de Java, en Indonesia, mientras los rescatistas luchaban ayer por recuperar los cadáveres enterrados bajo una espesa capa de barro.
Miles de personas se quedaron sin hogar y están en refugios temporales luego de que sus casas quedaran sumergidas bajo el agua o enterradas por el barro en los pueblos próximos al río Bengawan Solo, a 500 kilómetros de Yakarta, la capital indonesia.
Unas 40 personas permanecen desaparecidas después de que anteayer el agua barriera un puente en un río muy crecido en el distrito de Madiun, en la provincia de Java oriental, dijo un agente de la policía local.
En la vecina provincia de Java Central, unos 1.000 soldados y policías utilizaban equipos manuales para intentar sacar a 26 personas enterradas en el barro en las pronunciadas laderas de Tawangmangu, una zona de colinas que fue la más afectada.
Las inundaciones y los deslizamientos de tierra son frecuentes en Indonesia, donde los chaparrones tropicales barren rápidamente las laderas, y la deforestación hecha durante años ha dejado casi sin vegetación que dé firmeza a la tierra, como denuncian los grupos ecologistas. (Reuters)

































