Alejandro Biscardi, el conductor prófugo, también tiene una historia en las redes sociales al igual que su colega Alejandro Radetic, detenido.
Alejandro Biscardi, el conductor prófugo, también tiene una historia en las redes sociales al igual que su colega Alejandro Radetic, detenido.
Fue a través de grupos de Facebook, YouTube, Instagram y distintos foros de fanáticos de los autos y la velocidad, donde Biscardi encontró cierta notoriedad, exposición y un reconocimiento que lo terminaría obsesionando por superar sus marcas.
Con el hashtag "#atope" titulaba los videos de sus peligrosas acrobacias. Derrapes, trompos, picadas y hasta manejar con un yeso, fueron algunos de los posteos que hizo en su cuenta antes de borrarla. Llegó a alcanzar los 25 mil seguidores.
En medio de comentarios que lo alentaban a cometer mayores destrezas, Biscardi mantenía actualizados sus perfiles y compartía periódicamente grabaciones caseras. El pasado fin de semana borró la mayoría de las fotos y videos.

