El juez Raúl Dalto consideró que "es un peligro" que el odontólogo continúe viviendo con su pareja y ordenó que sea alojado en el penal de la localidad de Gorina.

El juez Raúl Dalto consideró que "es un peligro" que el odontólogo continúe viviendo con su pareja y ordenó que sea alojado en el penal de la localidad de Gorina.
El mismo juez había señalado hace unos días antes de tomar la decisión final sobre la suerte de Bareda que “ningún informe dice que pueda volver a matar”.
La decisión fue tomada esta tarde por el juez, al no tener Barreda otro domicilio donde cumplir con la libertad condicional que se fijó al momento de que saliera de prisión.
"Durante el transcurso de la mañana informamos por vía exhorto al Servicio Penitenciario Bonaerense para trasladarlo a la unidad de Gorina", afirmó el juez en diálogo con el canal C5N.
El 15 de noviembre de 1992, Barreda mató a escopetazos a su esposa Gladys McDonald, de 57 años; a su suegra, Elena Arreche, de 86, y a sus dos hijas Cecilia, de 26, y Adriana, de 24, en la casa de la familia, en La Plata.
En 1995, el profesional fue condenado a prisión perpetua, pero en 2008 recibió el beneficio del arresto domiciliario por su buena conducta en la cárcel y porque cumplió 70 años, aunque el mismo le fue revocado por incurrir en incumplimientos.
Finalmente, en 2011 se le otorgó la libertad condicional, situación que mantuvo hasta hoy.

