El cadáver de una niña israelí de cuatro años, cuyo presunto asesinato a manos de su abuelo y padrastro generó gran conmoción en el país, fue encontrado ayer tras semanas de intensa búsqueda en las aguas del río Yarkon en la ciudad de Tel Aviv.

El cadáver de una niña israelí de cuatro años, cuyo presunto asesinato a manos de su abuelo y padrastro generó gran conmoción en el país, fue encontrado ayer tras semanas de intensa búsqueda en las aguas del río Yarkon en la ciudad de Tel Aviv.
Los buzos sacaron del agua una maleta roja con restos de la pequeña Rose Pizem. El jefe de policía Dudi Cohen confirmó a raíz del hallazgo que se trata del cuerpo de la niña desaparecida desde mayo, aunque la identificación definitiva será llevada a cabo en el Instituto Forense de Tel Aviv. Cohen dijo sentir una mezcla de "tristeza y alivio".
El caso desató una gran conmoción en el país debido al complejo trasfondo familiar y a las condiciones en las que se produjo el asesinato de la niña nacida en Francia. Su abuelo, Roni Ron, era al mismo tiempo la pareja de su madre, y confesó el asesinato en agosto, aunque más tarde retiró sus declaraciones.
La maleta con los restos fue encontrada en las inmediaciones del lugar en el que Ron, según la policía, lanzó el cadáver al agua.
La madre de la niña, que tiene otros dos hijos con su suegro Roni Ron, también es sospechosa de haber participado en el asesinato.
El padre de Rose, Benjamin Ron, había llegado hace unos años a Israel para conocer a su padre israelí, quien había abandonado a su familia. Entonces, su esposa de 23 años Marie Pizem se enamoró de su suegro de 45 y decidió empezar con él una nueva vida.
El marido engañado abandonó entonces Israel y se llevó consigo a la pequeña Rose a Francia. Sin embargo, ante la sospecha de que él abusaba de la niña, un tribunal francés decidió devolverla con su madre a Israel.
La madre y Roni Ron, que ya habían tenido sus dos hijos, no se veían capaces de atender a la pequeña, que mostraba trastornos de comportamiento. Rose pasó a vivir con su bisabuela, Vivienne, pero con ello no llegó la tranquilidad, pues Rose fue víctima en varias ocasiones de abusos mientras iba sola por la calle.
La bisabuela llevó a la niña de vuelta con su madre y poco después Rose desapareció. Vivienne tardó meses en denunciar la desaparición a la policía, que detuvo poco después a Marie Pizem y Roni Ron.
El hombre confesó haber golpeado con fuerza en la cara a la niña. Al ver que ya no se movía, la metió en una maleta y la hundió en el río, según sus declaraciones a la policía. l (DPA)


