Como parte de su búsqueda de agua en la Luna, la Nasa hizo impactar ayer dos naves contra un cráter lunar que está eternamente a la sombra, esperando que salpique agua helada hacia la luz, donde los instrumentos puedan examinarla.
Como parte de su búsqueda de agua en la Luna, la Nasa hizo impactar ayer dos naves contra un cráter lunar que está eternamente a la sombra, esperando que salpique agua helada hacia la luz, donde los instrumentos puedan examinarla.
Un cohete vacío de dos toneladas impactó contra el cráter Cabeus cerca del polo sur de la Luna alrededor de las 11.31 GMT y el segundo lo hizo cuatro minutos más tarde.
Una cámara que iba en el siguiente cohete no capturó la imagen del impacto como se esperaba, pero los científicos dijeron que confiaban en que la explosión sucediera tal y como se planeaba.
"No vimos una gran salpicadura llamativa como queríamos ver", dijo Michael Bicay, director de ciencia de la Nasa.
El programa, de 79 millones de dólares, muy barato para los estándares de exploración espacial, podría ayudar a cambiar las vistas de la Luna.
Otros instrumentos a bordo de la segunda nave, un satélite lunar y telescopios desde la Tierra capturaron datos que podrán mostrar dentro de unos días si hay hielo en la Luna, mientras que la explosión de la segunda nave fue recogida por observadores en órbita y en la Tierra, dijo Bicay.
Tres estudios difundidos el mes pasado hallaron pruebas claras de la existencia de agua en la Luna, lo que supone una buena noticia para la exploración espacial.
Escondido en el cráter cerca del polo, fuera de la luz del Sol, podría haber concentraciones de un 2 o un 3 por ciento de hielo en el suelo lunar que podría ser aprovechable. "Vamos a un sitio donde el sol no ha brillado durante mil millones de años", dijo Morrison.
El video que seguía la pista de la nave dio la sensación de un choque silencioso que se aproximaba rápidamente mientras los cráteres bordeados de luz crecían en la pantalla. Cuando la señal se detuvo abruptamente, signo de que la nave había impactado con la superficie, estallaron los aplausos.
Tony Colaprete, principal investigador de la misión, dijo que tenía buenos datos espectroscópicos que mostraban los elementos que estaban en el cráter y la forma en que fueron cambiados por el calor que generó el primer impacto.l (Reuters)



Por Carina Bazzoni
Por Mariano D'Arrigo
