El violinista Wuilly Arteaga, quien se convirtió en símbolo de las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro, fue puesto en libertad después de estar 19 días preso. Lo confirmó el fiscal general, Tarek William Saab. Según el nuevo jefe de los fiscales, el joven músico fue "beneficiado" por una medida que fue solicitada por un fiscal y admitida por el tribunal a cargo del caso. Lo que no especificó Saab es la validez de los cargos contra el manifestante, que se limitó a tocar su violín y no incurrió nunca en actos violentos.
Arteaga fue puesto en libertad el martes a la noche, cuando fue dejado por una patrulla de la Guardia Nacional (policía militarizada) en una plaza del este de Caracas, informó el portavoz del grupo defensor de derechos humanos Foro Penal Venezolano, Alfredo Romero. El artista fue detenido el 27 de julio y llevado a una base de la Guardia Nacional. Romero dijo que Arteaga no está en libertad plena, ya que tiene que presentarse al tribunal cada 15 días. Antes de ser detenido, el joven había sido herido con perdigones en la cara por la policía chavista. Apenas se recuperó volvió con su violín a las manifestaciones, algo que claramente molestó al régimen. Arteaga sorprendió a sus familiares y amigos tras ser liberado la medianoche del martes. "No estoy libre porque mi país no está libre" señaló. "Salgo a retomar la lucha por la libertad, en la única forma que sé hacerlo, a través de mi música, pero ahora tengo un nuevo compromiso de vida, un compromiso de lucha adicional por la libertad de los presos políticos. Ninguno de los presos políticos merece estar detenido y bajo ninguna condición, incluyendo los arrestos domiciliarios", señaló. "Más de 100 muertos, todavía quedan una cantidad de jóvenes detenidos, gente sufriendo en la calle y todavía los líderes políticos peleando por elecciones ¿Qué más necesitan los líderes políticos? ¿Cuántos muertos más quieren? ¿Cuántos presos más quieren? Los verdaderos héroes están muertos", afirmó Arteaga. Denunció que fue golpeado en el momento de su detención y durante su reclusión no fue atendido por médicos. Agradeció la preocupación que tuvieron por él artistas como Ricardo Montaner y Alejandro Sanz, así como al secretario general de la OEA, Luis Almagro.
































