El tráfico de fósiles parte de los acopiadores que piden piezas a huaqueros, saqueadores de yacimientos o cementerios en reservas arqueológicas.

El tráfico de fósiles parte de los acopiadores que piden piezas a huaqueros, saqueadores de yacimientos o cementerios en reservas arqueológicas.
Para recorrer campos simulan ser cazadores o arqueólogos. También hay estancieros que hacen búsquedas en sus propios terrenos, y hasta se organizan safaris.
Los acopiadores primarios seleccionan los materiales para vender a los traficantes. Se ingresa a la red ilegal mediante contactos, o por internet. Además, con cargamentos declarados como de materiales (que se pueden exportar), se realizan las ventas al exterior.
Arizona, Colorado (EEUU) y ferias de Suiza y Japón tienen grandes ferias. Pero, también se ofrecen en grandes subastas de Nueva York.
En EEUU, los fósiles pertenecen a los dueños de las tierras en las que se hallaron.


Por Aníbal Fucaraccio
