Algunas compañías petroleras estarían analizando participar activamente en la campaña de prevención
“sin casco no hay nafta”. La medida, tendiente a lograr el cambio cultural necesario
para que su utilización se transforme en un hábito, se aplicaría en estaciones de la red propia de
las localidades donde aun no tiene vigencia.
La campaña “sin casco no hay nafta” que obliga a las estaciones de servicio a no
expender combustible a aquellos motociclistas que concurran a cargar si su casco reglamentario
colocado, va ganando adeptos. Ya son varias las localidades que adhirieron a la medida (La Plata,
Junín, Tandil, Resistencia, y recientemente Salta), y ahora las compañías petroleras analizan
participar activamente en estaciones de la red propia.
“El uso del casco es un elemento vital para evitar dolorosas pérdidas, se requiere no
solo de la concientización sino el compromiso de todos para lograr el cambio cultural necesario
para que su utilización se transforme en un hábito”, señalaron desde una de las empresas.
En este sentido, desde los organismos oficiales y no gubernamentales que propician este tipo
de prevención, se buscó la colaboración de los expendedores y en particular de las compañías
propietarias de un buen número de surtidores a lo largo y ancho del país, que en base a este
propuesta estudian implementarla en las ciudades donde la Ley aún no se encuentra vigente.
En Salta, se aprobó recientemente un Proyecto de Ordenanza que obliga a negar el despacho a
los motociclistas que acudan a cargar sin casco. El incumplimiento de lo dispuesto será pasible de
una multa de quinientas Unidades Tributarias en la primera infracción; de inhabilitación por quince
días en la segunda y de la inhabilitación definitiva en caso de la tercera reincidencia. La norma
no será de aplicación inmediata, debiéndose previamente firmarse un acuerdo con la Cámara de
Estaciones de Servicios Expendedores de Combustibles y Afines.
Se tuvo en cuenta para la confección y aprobación del Proyecto que las estadísticas de
accidentes de transito, pese a las distintas campañas de Educación Vial, se mantienen en niveles
alarmantes y que un porcentaje elevado de los accidentes de tránsito, con sus secuelas de muerte,
se producen con los conductores de motocicletas o sus acompañantes, los cuales no portaban el o los
cascos protectores obligatorios al momento del evento.




























