Un tiroteo en un templo sij en el estado norteamericano de Wisconsin dejó hoy al menos siete muertos, entre ellos presuntamente el atacante, en un nuevo baño de sangre que volvió a conmocionar a Estados Unidos. Además, al menos tres personas resultaron heridas en el sangriento hecho registrado este domingo. Según se indicó, aparentemente habría un solo atacante, según fuentes policiales. Inicialmente se temió que hubiera cómplices atrincherados con rehenes en el interior del templo.
En declaraciones a los periodistas, funcionarios de Oak Creek dijeron que los primeros reportes poco después de las 10 de la mañana (15:00 GMT) indicaron que había varios tiradores. Sin embargo, hicieron notar que las personas que quedan envueltas en estos tiroteos suelen percibir que hay más de un atacante, como sucedió recientemente en la masacre en un cine de Colorado en la que murieron 12 personas.
Un agente de policía de Oak Creek mató al presunto agresor luego de que un colega resultara herido de gravedad en un intercambio de disparos con el sospechoso. “Frenaron un evento trágico que pudo haber sido mucho peor”, aseveró el jefe de policía John Edwardws.
El presidente estadounidense Barack Obama, quien se encontraba al momento del ataque en Camp David, fue inmediatamente informado del incidente. “Michelle y yo nos vimos profundamente entristecidos al enterarnos del tiroteo que hoy trágicamente se cobró tantas vidas en Wisconsin”, dijo Obama en una declaración. “Mientras lloramos estas pérdidas que tuvieron lugar en una casa de oraciones, recordamos cuánto enriquecieron a nuestro país los sijs, que son parte de nuestra amplia familia estadounidense”, aseveró Obama.
La policía señaló que el atacante abrió fuego en el templo de Oak Creek mientras se encontraban allí unas 100 personas. Cuatro personas murieron en el recinto y otras tres en el exterior, entre estos últimos presuntamente también el atacante.
Según la emisora local WISN, Oak Creek tiene una floreciente comunidad sij, con unos 400 miembros, indicó. Otros reportes indicaban que los tiros se produjeron en medio de preparativos para un almuerzo comunitario de los fieles. Los sij son seguidores de un movimiento reformista religioso surgido en el norte de la India en el siglo XV. La mayoría de los sij viven en la India, pero también hay muchos en Reino Unido y Estados Unidos.
Tres de las víctimas del tiroteo se encontraban en estado crítico en el Hospital Froedtert de Milwaukee, apuntó un portavoz de la institución a CNN. Muchas de las heridas eran en los rostros.
Una de las tres personas que era atendida en el hospital es el presidente del templo. El hijo del presidente declaró a CNN que fue llamado al interior del recinto por un sacerdote, quien le dijo que su padre había sido herido. El sacerdote le aseguró que hubo “múltiples tiradores de ascendencia caucásica”, relató en su testimonio el hijo a CNN. El ataque estuvo “muy bien coordinado... no fue al azar”, añadió.
Edwards agregó que el templo sij fue metódicamente rastreado y que todas las personas en su interior fueron evacuadas, principalmente mujeres y niños que preparaban una comida para la congregación.
Durante el ataque buscaron refugio en armarios, cocinas y baños, contaron sus familiares en declaraciones a los medios de comunicación. En el exterior del templo se iba reuniendo cada vez más gente, a medida que trascendía la noticia del tiroteo. Muchos tenían parientes y amigos cuyos paraderos se desconocen. (DPA)