Premios Oscars

Ironías para propios y extraños en el inicio de la gala

El conductor Jimmy Kimmel se refirió al papelón de "La la land", la corrección política y a los efectos del movimiento Time's Up.

Lunes 05 de Marzo de 2018

La 90ª ceremonia de entrega de los premios Oscar a lo mejor de Hollywood comenzó con una alfombra roja sin consignas al #MeToo, el movimiento que denuncia los abusos contra mujeres. De ese tema se encargaría luego el maestro de ceremonias, el comediante Jimmy Kimmel en un extenso pero afilado repaso sobre los nominados, el papelón del año pasado con "La la land" y la corrección política, entre temas de actualidad y otros que hicieron temblar a la industria.

Una estatua gigantesca del Oscar fue la excusa para uno de los primeros dardos. "Oscar es el premio más querido y respetado. Mírenlo: las manos donde deben estar, nunca dice palabrotas y, sobre todo, no tiene pene. Es, literalmente, un estatuto de limitaciones. Es el tipo de hombre que necesitamos ahora mismo", dijo Kimmel entre risas.

El presentador también recordó la decisión de la Academia de expulsar al exitoso productor Harvey Weinstein, acusado por más de 500 mujeres de acoso y abuso sexual. En ese sentido, Kimmel, que volvió a conducir por segundo año consecutivo, comentó: "Este año será recordado como el que los hombres se portaron tan mal, que las mujeres comenzaron a enamorarse de peces", lanzó en referencia al filme "La forma del agua", de Guillermo del Toro.

"Se lo merecía", dijo sobre Weinstein. "No podemos dar ese ejemplo; las cosas están cambiando para mejor y el éxito de Time'sUp es uno de los éxitos de este año". Así se refirió al movimiento contra el acoso sexual fundado el 1º de enero de 2018 por celebridades de Hollywood en respuesta al efecto Weinstein y #MeToo que a partir de febrero de 2018 recaudó 20 millones de dólares para su fondo de defensa legal y reunió a más de 200 abogados voluntarios.

Kimmel, además, se refirió a las diferencias salariales entre los géneros. El conductor recordó que sólo el once por ciento de las películas de Hollywood son dirigidas por mujeres y que en "Todo el dinero del mundo", de Ridley Scott, Mark Wahlberg cobró un millón y medio de dólares por el mismo trabajo en el que Michel Willimas obtuvo 80 dólares la hora para volver a rodar secuencias del filme luego de que Christopher Plummer reemplazara a Kevin Spacey que se vio envuelto en una ola de denuncias de abuso.

El comediante no sólo se refirió al avance de los movimientos contra el acoso sexual, sino a los reclamos por los derechos civiles y el protagonismo de las mujeres. "Recuerdo una época en la que los estudios no creían que una mujer o una minoría pudieran crear una película de superhéroes y la recuerdo porque esa época fue marzo del año pasado", bromeó al referirse a "Pantera Negra" y "Mujer Maravilla".

El presentador también apuntó sus bromas a la administración del presidente Donald Trump. Aseguró que el gobierno eligió "Huye" como "las mejores tres cuartas partes de una película estrenada este año", ya que en la mayoría del metraje los blancos atormentan al protagonista negro. Y celebró "Llámame por tu nombre" sobre un idilio homosexual: "No hacemos filmes así para ganar dinero, sino para molestar a (el vicepresidente) Mike Pence".

También hubo tiempo para hablar de Meryl Streep y sus 21 nominaciones al Oscar. "Es la mejor actriz de todos los tiempos. No estuvo nominada entre el 72 y el 76, cuando estuvo presa", disparó. Y hasta se rió de la extensión de los discursos. Kimmel hizo abrir el telón del fastuoso escenario y apareció una moto acuática escoltada con gracia por Helen Mirren asegurando que el vehículo sería entregado a quien diera el discurso más breve.

broma 1. Kimmel dijo que el Oscar "representa el tipo de hombre que necesitamos ahora mismo".

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