Los nombres con los que terminó el equipo auriazul en cancha, en la eliminación ante Quilmes en Copa Argentina por penales, tras igualar 1 a 1, fueron el fiel reflejo del descalabro futbolístico en el que estuvo envuelto este Central de Carlos Tevez, que hizo debutar nada menos que a tres juveniles: Juan Cruz Cerrudo, Ramiro Peralta y Fabricio Oviedo. Ellos se sumaron a otros tantos que ya había en cancha y por eso el canalla se pareció más a un jardín de infantes que a otra cosa (del otro lado, por ejemplo, ingresaron Lamberti y Pavone).
Cerrudo (18), Oviedo (18) y Peralta (19) tenían a su lado a Buonanotte (17), Infantino (19, con varios partidos en primera), y Veliz (18). Es decir, sólo en el fondo estaba esa experiencia necesaria en momentos clave, pero los de allá abajo muy poco podían hacer.
El primero en ingresar fue Cerrudo, quien lo hizo en el entretiempo en lugar de Alan Marinelli. El delantero, al que le hicieron el penal que derivó en el gol de Gaspar Servio, nació en San Genaro el 20 de enero de 2004 y suele jugar como extremo por derecha.
Después fue el turno de Oviedo, a los 68’. El goleador nació en Concarán, provincia de San Luis el 19 de febrero de 2004. Tiene 107 goles convertidos en AFA con la camiseta de Central entre infantiles, inferiores y reserva, lo que lo ubica en el segundo puesto de los máximos artilleros de la historia a un solo gol de Agustín Coscia (108).
Mientras, a los 77’ debutó Peralta. Es un volante con muy buen manejo y velocidad. Es rosarino y nació el 22 de abril de 2003. Su primer partido en AFA, al igual que Cerrudo y Oviedo, fue el 24/04/2016 en infantiles de AFA ante Deportivo Morón. Su categoría, la 2003, que tenía como DT a Eduardo Bustos Montoya, ganó 2 a 1.
Ese fue el final del partido en Central, con una cantidad de pibes importante, que le ponían ganas, entrega y la cuota de fútbol que podían, pero muchas veces a este tipo de partidos les hace falta experiencia. Es cierto, Tevez no la tenía en el banco y por eso en medio de sus deseos de cambiar lo que estaba haciendo su equipo no le quedó otra que mandar a los pibes a la cancha.
Lo cierto es que lo que sucedió en cancha de Belgrano fue histórico, ya que por primera vez Central terminó en cancha con seis futbolistas menores de 20 años (los antes mencionados). Esta vez dijo “vamos los pibes”, con todos juntos adentro. Y no hubo salvación.
Buonantotte no llegó a patear
Esta vez Facundo Buonanotte no llegó a patear. Se supone que iba a tener a su cargo el quinto penal, como sucedió en Santa Fe ante Sol de Mayo, pero la cronología de los mismos no le dio para que tuviera la chance de pararse frente a la pelota.
En el partido fue, por lejos, el mejor jugador de campo, el que intentó hacer algo distinto y el que mostró un mínimo de coherencia futbolística. Y eso fue lo que hizo pensar que podía estar entre los primeros en ejecutar, para asegurar.
Tevez creyó que era mejor que fueran los experimentados (como Almada y Rodríguez), justamente los que fallaron.