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Merkel fue a Moscú y criticó en la cara a Putin por invadir Ucrania

La canciller alemana consideró “criminal” la anexión rusa de Crimea. También llamó ilegítimo el pacto Ribbentrop-Molotov de 1939.

Lunes 11 de Mayo de 2015

La visita a Moscú de la canciller de Alemania Angela Merkel, el día después del gran desfile militar por el 70º aniversario del fin de la 2º Guerra Mundial, fue acompañada de durísimas palabras de la gobernante alemana por la intervención militar rusa en Ucrania. También por este motivo ya habían faltado tanto Merkel como los demás gobernantes occidentales al desfile en la Plaza Roja, el sábado. Merkel, ante el presidente Vladimir Putin, habló de “la criminal anexión de Crimea, que viola el derecho internacional” y que por culpa de este intervencionismo ruso en Ucrania “la cooperación (entre Alemania y Rusia) ha sufrido un grave revés”. La cara de Putin al escuchar estas palabras fue elocuente.

Intervención militar. La jefa del gobierno alemán insistió en la necesidad de que se restablezca la integridad territorial de Ucrania y consideró que la anexión de la península de Crimea por Rusia y la actual guerra en el este de Ucrania ponen en peligro el orden de Europa. □“Hoy sigue sin haber alto el fuego en Ucrania”, dijo Merkel. Para Occidente —y para los analistas independientes—, Rusia está cumpliendo desde hace un año y medio una verdadera invasión de Ucrania. Tanques, blindados para infantería, artillería y unidades de élite rusas intervendrían en los combates al lado de los rebeldes prorrusos, los que a su vez son armados por Moscú.También ellos cuentan con armas pesadas.
    Desde agosto de 2014, cuando se verificó un masivo ingreso de tropas rusas, el ejército ucraniano está a la defensiva y en continua retirada. Luego de perder el nudo ferroviario de Debaltseve en febrero pasado, las principales acciones ahora se han trasladado al sur, sobre el Mar de Azov. El objetivo de las tropas rusas y prorrusas es la ciudad portuaria de Mariupol, al este de la península de Crimea. Estos meses de combates a gran escala se han verificado pese a la firma del armisticio de Minsk 2, que citó Merkel ayer en Moscú.

Réplica amistosa. A su turno de usar el micrófono, Putin reconoció que las relaciones ruso-germanas “no pasan por el mejor momento. Sí, vemos las cosas de manera diferente”, admitió el jefe del Kremlin, quien recalcó que, no obstante, no hay ninguna alternativa a una “solución pacífica” de la crisis en Ucrania.
  Putin calificó a Alemania como “socia y amiga”. Alemania, desde la caída de la Unión Soviética en 1991, desarrolló fuertes inversiones en Rusia y de hecho Merkel ha cumplido un papel apaciguador ante la indignación de muchos países europeos por la agresión rusa contra Ucrania. La Unión Soviética no luchó durante la Segunda Guerra Mundial contra Alemania sino contra la Alemania nazi, subrayó ayer el jefe de Estado ruso. “La propia Alemania fue la primera víctima”, aseveró Putin. Por esto, agregó, le parecía “totalmente lógico” que Merkel haya viajado a Moscú 70 años después del fin de la guerra. Rusia celebró el sábado con un desfile militar como no se ha visto en décadas el 70º aniversario de la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi.
  Otro punto de disenso, pero histórico, entre Merkel y Putin fue el pacto secreto firmado en 1939 entre la URSS de Stalin y la Alemania nazi de Hitler. La canciller alemana calificó de “ilegítima” la repartición  de Polonia incluida en el pacto, conocido por los dos cancilleres de la época, Ribbentrop y Molotov. Además de la repartija de Polonia, se acordó que la URSS se anexionara los  países bálticos. Estos fueron parte de la URSS mientras esta existió. Ahora, Rusia también amenaza a las tres pequeñas naciones vecinas. Para Putin, el pacto fue una forma de evitar un  enfrentamiento directo con Hitler. “Este pacto tenía un sentido desde la perspectiva de garantizar  la seguridad para la Unión Soviética”, afirmó. Merkel dijo que “es difícil comprender el pacto  Ribbentrop- Molotov si no se tiene en cuenta la cláusula secreta  que preveía la repartición de Polonia y la  anexión de los países bálticos. Desde este punto de vista, creo que no era correcto, que  estaba sobre una base ilegítima”, declaró la canciller alemana. El pacto es considerado una traición de polacos y bálticos por Stalin.

Faltazo en Moscú. A este debate se sumó el “faltazo” masivo de Occidente a los actos del sábado. Ningún gobernante occidental concurrió. Fue una clara señal de protesta por la intervención del ejército de Putin en Ucrania. Y un claro intento de aislar a Rusia, que quedó con sus invitados no occidentales en el palco oficial: dede el cubano Raúl Castro y el venezolano Nicolás Maduro a los jefes de estado de las naciones ex soviéticas de Asia. También había mandatarios africanos en la Plaza Roja. Pero sólo se veía a un “peso pesado” de la escena mundial: el presidente chino Xi Jingping.

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