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Woody Allen enfoca su sarcasmo sobre una frágil y triste niña rica

"Blue Jasmine" se estrena mañana. Cate Blanchett interpreta a la ex esposa de un financista en bancarrota que pierde sus privilegios y debe volver a sus orígenes.  

Miércoles 09 de Octubre de 2013

Es tan grande el revés en la fortuna de la protagonista de la última película de Woody Allen, "Blue Jasmine", que las posesiones de la integrante de la alta sociedad de Manhattan se reducen al mínimo: una chaqueta de Chanel, carteras de diseño y un puñado de antidepresivos.

Se las arregla para seguir teniendo un porte suntuoso y un acento propio de la clase alta. Pero Jasmine, interpretada por Cate Blanchett, lo ha perdido todo, incluida su cabeza, debido a las fechorías financieras conyugales de su esposo y a su propio desafortunado camino.

Tras realizar varias películas en Europa, Allen no tuvo que andar mucho para encontrar la inspiración para "Blue Jasmine", que se estrena mañana en Rosario. Como dijo Blanchett, tras la crisis financiera y una serie de casos de fraude como el de Bernie Madoff, existen muchas Jasmines por la calles del Manhattan de Allen.

"Encontré sorprendente y dolorosa toda la historia, pero a la vez nada sorprendente por lo que le ha sucedido a mucha gente en el aspecto psicológico y financiero", dijo Blanchett.

"Blue Jasmine" es la primera película de la australiana con el prolífico director, conocido por crear memorables personajes femeninos como Annie Hall, que encarnó Diane Keaton.

Aunque Jasmine puede ser memorable, y Blanchett ha recibido opiniones favorables por su papel, éste dista del de una heroína o de un personaje que guste. Jasmine es una moraleja de lo que sucede cuando una mujer construye una vida con un marido rico, sin prestar atención al castillo de naipes en el que vive.

Regreso a casa. "Blue Jasmine", de Sony Pictures Classic, es el retorno de Allen a su hogar después de sus largometrajes europeos como "Medianoche en París" o "A Roma con amor", pero mientras que estos filmes eran declaraciones de amor a ciudades románticas, "Blue Jasmine" tiene tintes de tragedia griega.

El motor de la película, rodada en Nueva York y San Francisco, es casi exclusivamente Blanchett, quien quería filmar con Woody Allen desde hacía mucho tiempo. "Había perdido la esperanza de trabajar con él, pensé que no le interesaba", declaró en una reciente rueda de prensa en Beverly Hills.

Jasmine pierde todos sus privilegios de miembro de la alta sociedad neoyorquina cuando su marido, un inversor financiero a cargo de Alec Baldwin es arrestado por fraude. Completamente desestabilizada y psicológicamente frágil, Jasmine decide rehacer su vida en San Francisco, adonde se muda con su hermana (Sally Hawkins), con la que no tiene nada en común. "Me siento privilegiada de interpretar el papel principal en una película de Woody Allen. Ha influido en la cultura popular de maneras que ni siquiera tenemos idea", dijo la actriz, que ganó un Oscar por "El aviador".

"Apenas leí el guión me pareció fantástico. Está impecablemente estructurado, es absurdo y trágico al mismo tiempo", añadió. "Creo que (Woody Allen) desprecia y adora a Jasmine. Ella le fascina. "Si se piensa en todas los extraordinarios retratos de mujeres que él creó, con actrices tan maravillosas, vemos que (Allen) está fascinado y ama a las mujeres, su exuberancia, su inteligencia, sus miedos, sus fobias", afirmó la actriz a distintos medios.

Alcohol y antidepresivos. Jasmine encarna la inestabilidad de alguien en medio de una fuga, al tiempo que busca consuelo entre el vodka y los antidepresivos. La actriz dijo que "no tuvo necesidad de querer" a Jasmine para encarnarla, sino que sintió por ella una forma de "compasión".

"No creo que uno tenga que querer a sus personajes. Esto abre la puerta al sentimentalismo. Especialmente con alguien como Jasmine, que hizo un montón de cosas desagradables", dijo. "Pero si uno comprende por qué un personaje hace lo que hace, por qué actúa de cierta manera, entonces su trabajo es revelarlo. Es importante ser compasivo", explicó. La actriz, destacada en la trilogía de "El Señor de los Anillos" o "El curioso caso de Benjamin Button" consideró que el destino de Jasmine es una triste realidad para muchas personas. "Esto sucede en todas partes. Cuando el sentido de una persona tiene que ver con una relación amorosa, un estatus económico, y un grupo social, cuando todo esto desaparece, uno se tiene que mirar el espejo, a menudo en mitad de la vida, y preguntarse «¿Quién demonios soy yo?»", dijo. "Y si uno no tiene una seguridad financiera, una estructura de apoyo, entonces la locura se puede instalar muy rápidamente".

Confianza en los actores

Cate Blanchett explicó que la dirección de Woody Allen fue “monosilábica”, tal vez como consecuencia de la confianza depositada en la actriz ganadora de un Oscar por “El aviador”. “Me respondía cuando le parecían preguntas interesantes, de contrario me ignoraba y volvía a prestarle todo su interés a su Blackberry”, bromeó la actriz.

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