Buenos Aires.— Los investigadores del triple crimen de General Rodríguez,
ocurrido hace seis meses, creen que las víctimas pudieron haber estado cautivas en un laboratorio
donde se elaboraba metanfetaminas antes de ser acribilladas. Si bien los pesquisas de la fiscalía
de Delitos Complejos de Mercedes que tienen a su cargo la causa aún no tienen la certeza del lugar
exacto donde estuvieron cautivos Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, la nueva hipótesis
surgió de los peritajes realizados sobre la ropa que vestían al ser hallados.
Al cumplirse seis meses de la desaparición de los empresarios, la pesquisa
avanza directamente hacia los vínculos que tenían con la venta de precursores químicos para la
elaboración de efedrina. Al respecto, vale recordar que desde un principio los investigadores
apuntaron a un crimen mafioso y se especuló con que las muertes estaban relacionadas a la venta
ilegal de medicamentos.
Zapatos sucios. Una fuente de la investigación dijo ayer que la nueva pista
"clave" fue hallada en el calzado que llevaba puesto Leopoldo Bina cuando recibió los cinco balazos
en su cuerpo en el zanjón ubicado a la vera de la ruta 5, en General Rodríguez. Según el estudio,
en el calzado fueron encontradas "pequeñas partículas y cristales de iodo y de calcio" y, según los
peritos, "el iodo es utilizado como precursor para la elaboración de metanfetaminas".
"Esto nos permite pensar que (Ferrón, Forza y Bina) pudieron haber estado en
algún laboratorio antes del crimen. No tenemos el lugar exacto, pero ahora se puede profundizar una
hipótesis determinada", dijo un pesquisa con acceso al expediente.
El peritaje fue realizado en el Laboratorio Químico de la Policía Científica en
La Plata y entregado ayer mismo al fiscal de Delitos Complejos de Mercedes, Juan Bidone, quien
ahora pedirá nuevas opiniones a otros expertos.
Reserva.Por otra parte, el fiscal Bidone ordenó ayer la formación de un "legajo
fiscal reservado" ante la aparición de nuevos elementos de importancia para la pesquisa, al cual
nadie tiene acceso y del que podrían surgir novedades. Se sospecha que la medida se relaciona a la
declaración de un testigo en la causa que investiga el secuestro de Leonardo Bergara, quien
mencionó en sus dichos a un empresario quilmeño que tendría vinculaciones con ambos casos.
Forza, Bina y Ferrón desaparecieron el 7 de agosto del año pasado tras una
reunión de negocios en el supermercado Wal-Mart de Quilmes. Seis días después, los tres fueron
encontrados asesinados a balazos en un zanjón, cerca de la ruta 5, a la altura de General
Rodríguez, donde según la pesquisa se activaron por última vez los teléfonos celulares de las
víctimas.
De hecho, los restos de los teléfonos celulares de Bina y Ferrón fueron hallados
al costado de la Autopista del Oeste, en General Rodríguez, mientras que el de Forza nunca se
encontró.
Los investigadores determinaron, en base a peritajes y a las autopsias, que
Ferrón y Bina fueron torturados y asesinados delante de Forza, presuntamente para amedrentarlo por
algún motivo antes de matarlo. l (Télam)