Miguel Angel García, el empresario transportista de Fray Luis Beltrán procesado por las
presuntas estafas, presentó el 27 de julio una denuncia penal contra la jueza que lo investiga,
María Laura Sabatier. La acusa de no haberle dado curso a una contradenuncia que él presentó el 1º
de julio. La presentación recayó en Instrucción Nº 6, a cargo de Raquel Cosgaya.
En aquella ocasión, García denunció al anterior dueño de un campo de
Gato Colorado que estuvo en litigio, Jorge B., quien es actor civil en la causa madre. El
empresario sostuvo que ese hombre mintió al negar haberle vendido los campos. Dice que él los
compró, pero su anterior dueño pergeñó una maniobra para negar la operación y además demandarlo
civilmente. Señaló que el abogado a quien él le entregó el boleto de compra venta original es ahora
el representante legal de Jorge B.
La fiscal Mas Varela le dio curso a esa denuncia: pidió el requerimiento
de instrucción, una serie de medidas y la indagatoria de B. y de su abogado. Pero la causa se
acumuló en el juzgado de Sabatier y, según García, no tuvo impulso.
Por ese motivo el empresario acusó a la magistrada de prevaricato por
haberle tomado a Jorge B. una testimonial “cuando las constancias de la causa demostraban que
debía ser indagado”. También planteó en ese escrito que los denunciantes que iniciaron la
causa, al ser desalojados del campo, admitieron ante un juez comunal que el lote había sido
vendido. También objetó que la jueza le permitiera a B. constituirse como actor civil, lo que
previamente había sido cuestionado por su defensor y ahora se discute en la Sala I de la Cámara
Penal. Allí, también, debe resolverse la recusación de la magistrada requerida por García, quien
afirma no encontrar garantías de imparcialidad.
La denuncia contra la jueza fue remitida a la fiscalía 2, a cargo de
Ismael Manfrín. Pero el fiscal también fue recusado por su amistad con la magistrada.



























