Cansada estoy de leer cientos de escritos sobre el delito en el barrio La Tablada. Pero la realidad no se cambia desde los escritorios, que vengan las autoridades a caminar el barrio. Cansada estoy de ver a dos trabajadoras sociales pidiendo permiso en un domicilio particular y desde allí preguntan "cosas" de la zona, porque le asignaron ese lugar pero tienen miedo. Cansada estoy de haber presentado varios proyectos para sacar de situación de calle a niños y adolescentes mediante taller de percusión armando batucada barrial, no importa, nosotros trabajamos igual ya hay una docena de jóvenes integrándola. Cansada estoy de ver a jóvenes tirados en las esquinas drogándose, niños mal nutridos porque sólo dependen del comedor escolar y la copa de leche. La asignación universal les aclaro que no llega a ellos. Soy docente y esto lo tengo bien claro. Cansada estoy de ver autos de última gama, parando en los "kiosquitos", delivery no de "pizzas", niños sin tener acceso a nada y en épocas de vacaciones solo calle y calle. Las armas una constante, las notas enviadas a decenas de políticos para ponerme a disposición para proyectar juntos una real prevención en este barrio. Pero para esto hay que conocerlo, vivirlo y caminarlo. Digo basta a tanta hipocresía, tantas mentiras y tantos sepulcros blanqueados. Estoy decidida a decir una vez más basta, pero a hacer más que hablar, porque en esta realidad las palabras sobran, y los hechos son nulos. Digo basta y levanto la bandera de los niños y jóvenes de mi barrio.




































