Una joven rosarina de 23 años que era buscada desde el viernes tras desaparecer cuando iba en un
taxi a su departamento del barrio porteño de Palermo apareció 48 horas después en su vivienda,
golpeada y al parecer bajo los efectos de drogas, mientras que la policía investiga si pudo ser
víctima de un abuso sexual. La chica, una productora de televisión y estudiante de la UBA que está
radicada desde hace cinco años en Buenos Aires, fue internada en una clínica privada donde se
encontraba en compañía de familiares, quienes viajaron el fin de semana desde Rosario.
Tras el hallazgo de la joven con señales de maltrato físico se abrió una
causa por “averiguación de ilícito” en la fiscalía de Instrucción porteña Nº 30, a
cargo de Marcela Sánchez. Virginia P., de 23 años, trabaja como productora de un canal de
televisión, estudia la carrera de producción de imagen y sonido y vive sola en un
departamento de la zona de Gorriti y Bondpland, en el barrio de Palermo.
El viernes pasado la joven habría tomado un taxi para ir desde su empleo
a su departamento, desde el cual habría llamado a una amiga diciéndole “que estaba
perdida”, dijeron fuentes de la investigación. Esa amiga se presentó entonces en la
comisaría 31ª de la Policía Federal y radicó la denuncia por su desaparición.
A partir de ese momento comenzó una pesquisa por averiguación de
paradero. Luego, allegados a la chica pegaron en postes y paredes del barrio carteles con su foto,
su nombre y teléfonos solicitando información sobre su paradero. También dejaron mensajes con su
foto en la red social Facebook.
El llamado. “El sábado, el papá de Virginia estaba acá en Rosario jugando al
tenis y alguien le avisó por teléfono. Vino ligerito para casa y para no alarmarme me dijo que
había quedado una canilla abierta en el departamento de la nena. Esa misma noche partió para
allá”, contó a La Capital Virginia L., abuela paterna de la chica, quien contó
que su nieta vivió hasta terminar el secundario en la casa familiar situada en cercanías de la
usina Sorrento.
La abuela de la chica dijo que recién ayer su hijo la llamó por teléfono
para explicarle lo sucedido. “Me dijo que la habían secuestrado y que la encontraron ayer.
Pero él no podía hablar mucho así que todavía no sabemos nada. Sólo que la han encontrado”,
contó la mujer antes de excusarse con amabilidad de seguir hablando por la conmoción en que se
encontraba.
Según las fuentes policiales, la chica apareció el domingo frente a su
departamento, donde se encontraban su amiga y sus familiares, aunque otra versión sostiene que fue
hallada cerca de un hotel. En ese momento, indicaron,Virginia estaba con su salud muy desmejorada y
en un aparente estado de intoxicación, por lo que fue internada en el sanatorio privado La
Trinidad, del mismo barrio. Los investigadores indicaron que le realizaron un lavaje de estómago y
una serie de estudios. La víctima no recordaba qué le ocurrió en los dos días anteriores.
El mismo domingo el padre de la joven se presentó en la comisaría para
avisar que su hija había aparecido “en su propia casa”. Las fuentes dijeron que
Virginia decía “incoherencias” y que el padre habría comentado que su hija se
encontraba asustada y en un estado de “shock”. En ese marco, los investigadores
trataban de determinar si pudo haber sido víctima de un abuso sexual, para lo cual dos médicos
legistas fueron al sanatorio.


































