Una madre inglesa logró resucitar a su bebé, luego de que los paramédicos le explicaran por teléfono, durante diez minutos, qué hacer, en el Reino Unido.

Una madre inglesa logró resucitar a su bebé, luego de que los paramédicos le explicaran por teléfono, durante diez minutos, qué hacer, en el Reino Unido.
Cordelia Nolan, una instructora de manejo de 25 años, quedó "petrificada" cuando su hijo Emrys, que nació diez semanas prematuro, dejó de respirar en su casa de la ciudad de Bristol.
El hecho ocurrió el 14 de enero, pero recién se supo ayer. La mujer llamó de inmediato a los servicios de emergencia, quienes a través del teléfono la guiaron para resucitar al pequeño. Junto a la mujer se encontraba su primo, Kieran Byrne, de 24 años, quien fue el intermediario entre los médicos y la madre, hasta que llegó una ambulancia.
El bebé fue trasladado de inmediato al Hospital de Niños de Bristol, donde se descubrió que la causa del paro cardiorrespiratorio había sido una infección urinaria. "Emrys fue a dormir como de costumbre, pero luego me di cuenta de que hacía unos ruidos extraños. Lo entretuve un rato, pero luego noté que se estaba poniendo azul", declaró la madre.
"Por suerte estaba mi primo, que llamó de inmediato al 999. Luego comencé con el procedimiento de resucitación. Estaba petrificada, quedé como en piloto automático. No tuve tiempo para pensar", advirtió.
Según la mujer, no se considera una "heroína" por haber salvado a su hijo. "Hice lo que cualquier madre hubiera hecho", destacó. Jennifer Riley, la paramédica que atendió el llamado, declaró que de no haber sido por el procedimiento de emergencia dado por la madre, Emrys habría muerto antes de que llegara la ambulancia.


