Doce personas resultaron heridas, algunas de ellas de bala, luego de un pleito y posterior tiroteo en los alrededores de la playa de Copacabana en Río de Janeiro, donde se celebraba el Año Nuevo.

Doce personas resultaron heridas, algunas de ellas de bala, luego de un pleito y posterior tiroteo en los alrededores de la playa de Copacabana en Río de Janeiro, donde se celebraba el Año Nuevo.
El incidente ocurrió a pocas horas de la llegada del 2014, a unos 150 metros de la famosa playa de Copacabana, que albergó la madrugada del miércoles a más de dos millones de personas durante la fiesta de Réveillon.
Una mujer pidió ayuda a la policía asegurando que estaba siendo agredida por su pareja. Durante la intervención policial, el agresor logró quitarle el arma a un soldado y efectuó disparos en diversas direcciones. No obstante, fue contenido por otros efectivos.
"Fueron celos de mi marido. El me estaba forzando y pedí ayuda a la policía. Ellos llegaron y le pegaron y no era necesario que hicieran eso. El acabó agarrando una de las armas de la policía", contó la denunciante.
Durante la confusión, doce personas resultaron heridas, entre ellos algunos policías. Las autoridades no detallaron cuántos recibieron disparos.
Los heridos fueron llevados al hospital y no se informaron de casos de gravedad.
El agresor, que recibió algunos disparos, fue operado y su situación era estable hasta anoche. Según dijo la policía, será procesado por violencia contra la mujer e intento de homicidio.
Murió atragantada. Una docente jubilada de Santiago del Estero murió atragantada mientras participaba del brindis junto a su familia.
El penoso accidente ocurrió cuando María Elisa Montoto, de 65 años, compartía la cena de fin de año junto a su esposo, Vicente Rodríguez, e hijos, en la céntrica casa de avenida Belgrano 257, de la localidad de La Banda, distante a siete kilómetros de la capital santiagueña.
En ese momento la mujer se atragantó con un trozo de comida y falleció asfixiada pese a los intentos de sus familiares por salvarle la vida.
Tiempo atrás, la víctima se había acogido a los beneficios de la jubilación tras desempeñarse como docente de la Escuela Normal "Benjamín Gorostiaga" de la misma ciudad de La Banda.




Por Nicolás Maggi