Más de 400 mil personas debieron abandonar sus hogares después que un terremoto estremeciera anteanoche el sudoeste de China. El sismo, de 6 grados en la escala abierta de Richter, tuvo su foco en el condado de Yao’an en la provincia de Yunán, mató a una persona e hirió a 325, 24 de ellas de gravedad, precisó la agencia noticiosa Xinhua.
La televisión de Yunán mostró a residentes desplazados que dormían al aire libre en camas improvisadas con acolchados. Otros acudían a las carpas de emergencia llevando a la rastra provisiones y ropas. A menudo la gente sale de casas aparentemente intactas después de los terremotos porque temen dormir bajo techo durante los remezones.
Las imágenes mostraban pilas de escombros de casas dañadas fabricadas con ladrillos y arcilla. En un hospital, las enfermeras suministraban suero a los ancianos.
Ocho remezones siguieron al sismo, dijo Xinhua, el mayor de los cuales se registró ayer por la tarde con magnitud 5,2. No se informó inmediatamente de víctimas.
Un funcionario en el centro de comando de emergencias dijo anoche que los rescatistas evaluaban los daños y que no anticipaban más muertes. Pero aclaró que podrían descubrirse más casas derrumbadas en la zona montañosa de poca población. No se identificó ni dio otros detalles.

































