Santa Fe.— La riña familiar en la modesta vivienda de barrio Roma fue breve,
pero violenta y fatal. El cabo Raúl Sergio Meynet, de 51 años, cruzó algunos golpes y empujones con
su joven cuñada luego de mantener una fortísima discusión. Pero todo terminó cuando la mujer se
apropió del arma de fuego de su familiar y disparó un balazo a quemarropa en el abdomen del policía
santafesino. Meynet murió pocas horas después en el hospital provincial José María Cullen a causa
de las gravísimas heridas internas que le produjo el recorrido del proyectil. En tanto su agresora,
Silvina Duarte, de 30 años, fue detenida casi en forma simultánea por efectivos de la Unidad
Regional I en el mismo centro asistencial al que concurrió para ser curada de lesiones en el
rostro, producto de la letal reyerta.
El homicidio se produjo alrededor de las 20 del martes en el domicilio de pasaje
Falucho 4210, en la zona suroeste de la capital provincial. Allí vivía el cabo primero Meynet, un
policía de bajo rango y legajo sin mácula, que se encontraba de licencia y a punto de retirarse de
la fuerza, según consignaron a este diario altas fuentes de la jefatura regional con sede en la
capital santafesina.
El móvil. "La causa pasó al juzgado de Instrucción en turno que ahora está a
cargo de la investigación, pero todos los indicios y pruebas reunidas hasta el momento orientan la
pesquisa a una riña seguida de muerte por motivos de índole familiar. La chispa que encendió la
mecha podría ser alguna cuestión patrimonial derivada de la reciente separación del policía de su
mujer", resumieron las fuentes consultadas por La Capital.
En tanto, los investigadores no habían localizado anoche el arma con la que se
cometió el homicidio, aunque suponen que podría ser la pistola reglamentaria de la víctima de
acuerdo a las primeras pericias hechas al proyectil extraído del cadáver. En ese sentido, no se
descarta que Duarte le haya arrebatado el arma a su cuñado en medio de la discusión después de que
éste la haya esgrimido. La aclaración de ese punto podría resultar de suma relevancia a la hora de
la calificación del crimen, ya que si fue en legítima defensa aliviaría la situación de la mujer.
Aunque si el arma usada fuera otra y fuera la misma Duarte la que la llevó al lugar, la mujer
podría ver agravada la acusación.
La acompañante.Además de Duarte, presunta homicida y hermana de la ex esposa del
policía asesinado, los investigadores demoraron a Inés Aguirre, de 20 años, quien acompañó a la
principal acusada hasta la vivienda de Meynet, presuntamente a bordo de un auto de alquiler. Según
pudieron reconstruir los pesquisas, una vez en el interior de la finca se habría producido el
violento altercado "originado en una disputa familiar o de índole patrimonial".
"Al parecer la mujer le habría disparado a la víctima con su propia arma de
fuego luego de un intercambio de golpes, tras lo cual ambas mujeres (Duarte y Aguirre) huyeron de
lugar a bordo de un vehículo que las habría estado aguardando en las inmediaciones", consignaron
los voceros.
Alertados por los gritos proferidos en el interior de la vivienda y el estampido
del balazo, los vecinos que vieron fugarse a las mujeres a bordo de "un auto oscuro" dieron aviso
al servicio de emergencias. Con el torso desnudo y en estado crítico, el cabo de la policía
provincial fue subido poco después del incidente a una ambulancia que lo trasladó al hospital
Cullen, donde falleció a poco de ingresar y mientras era asistido en la sala de cuidados
intensivos.