Un adolescente murió tras ser atropellado por un patrullero cuando salía de la matiné de un local bailable del partido bonaerense de Ituzaingó y por el hecho fue desafectada la policía que conducía el móvil, informaron ayer fuentes judiciales y de la fuerza.
Se trata de Diego Nicolás Anjanatti, de 13 años, cuyos familiares denunciaron que el patrullero acudía a dispersar a un grupo de jóvenes que se peleaban a la salida del boliche "Enjoy", ubicado en el complejo del Club Leloir, en colectora de la autopista del Oeste y Patricias Mendocinas, en dicho partido del conurbano.
Según las fuentes, todo comenzó cerca de las 23.30 del sábado, en la esquina del mencionado boliche donde un grupo de jóvenes comenzó a pelearse, tras lo cual, corrieron hacia una pequeña plaza ubicada a unos 150 metros, donde continuó la reyerta.
Ante esta situación, personal de seguridad del local bailable alertó de lo sucedido a dos policías que estaban frente al boliche a bordo del móvil 19.870 del Comando de Prevención Comunitaria (CPC) de Ituzaingó y que luego se trasladaron hasta esa plaza.
El patrullero era conducido por la oficial Graciela Noemí Basualdo, quien iba acompañada de otro oficial que declaró ante la fiscal de la causa, Natalia Narmona Luppi, que al arribar a esa plaza vieron a los jóvenes pelearse y que los chicos, al advertir la presencia policial, corrieron en distintas direcciones.
Siempre de acuerdo a la versión del efectivo, a unos 150 metros, sobre una calle de tierra y con un zanjón de un lado, uno de los chicos, que resultó ser Anjanatti, tropezó con una piedra y cayó a mitad de la calle, por lo que fue embestido por el patrullero.
El policía contó que Basualdo había acelerado "pero no mucho", ya que no había llegado a poner tercera, y frenó, pero no pudo evitar atropellar al adolescente.
Tras el impacto, la víctima fue trasladada al Hospital Posadas donde murió por las heridas, principalmente en el cráneo.
La autopsia al cuerpo de Anjanatti ya fue realizada en la Morgue Judicial de Lomas de Zamora y en las próximas horas los forenses presentarán su informe preliminar ante la fiscal Narmona Luppi, quien imputó a la oficial Basualdo del delito de "homicidio culposo" aunque no fijó una fecha para indagarla ya que primero quiere contar con los resultados de diversos peritajes.
La instructora judicial le tomó declaración testimonial a padres de los amigos de la víctima, que estaban junto a esta al momento del hecho.
"Según lo que los testigos presenciales les contaron a sus respectivos padres, hasta ahora ninguno dijo haber visto el momento del impacto. Sí que eran seguidos por el móvil, que este iba a alta velocidad, que escucharon una frenada, luego no vieron a Diego y se fueron", precisó la fuente.
Por su parte, Cristian Anjanatti, padre de Diego y quien estaba a dos cuadras de donde ocurrió el hecho ya que había ido a buscarlo, dijo a la prensa que su hijo iba "caminando" y que "no se cayó" delante del patrullero.
"Hay amiguitos que son testigos y a uno de ellos el mismo patrullero le pisó un pie. Ellos vieron cómo fue: que el nene venía caminando y el patrullero supuestamente venía a todo lo que da. Había nenes que se corrieron pero él no escuchó y lo embistió", relató.
Y agregó: "Cuando me acerco y pregunto lo que pasó (los policías) me dijeron que lo habían encontrado así (tirado en la calle) y llamaron a otros móviles en vez de llamar a la ambulancia. Yo me quedé con mi hijo gritando 20 minutos por la ambulancia y después lo acompañé (al hospital)".
Anjanatti padre sostuvo que "a las dos horas, el comisario" se presentó en el hospital y le dijo "que la persona que lo había atropellado (a su hijo) se quebró, que no lo habían encontrado así (tirado en la calle) y que el patrullero lo pisó". El hombre también aclaró que un amigo de su hijo le dijo "que los patovicas los corrieron pero que Diego no estaba en esa".
Para la abuela de la víctima, María Elsa Gómez, "los del boliche se quieren lavar las manos" y "no hacerse cargo de nada", por lo que los familiares y amigos del chico convocaron a una marcha para el sábado en la puerta de "Enjoy".
La mujer denunció que los policías creyeron que su nieto formaba parte del grupo que había sido desalojado del local por los patovicas por protagonizar disturbios.
"Lo confundieron con uno que estaba en la pelea. Creemos que Diego se asustó al ver llegar al patrullero y, al correr, el móvil lo atropelló por la espalda. Le reventaron la cabeza", agregó la abuela.