¿Qué nos pasa a los argentinos? ¿Estamos adormecidos, idiotizados? Hasta dónde habrá llegado este grado de resignación que es habitual escuchar: "Que me roben... con tal de que no me hagan nada". Vivimos enjaulados y los delincuentes libres haciendo a diestra y siniestra y cuando agarran a alguno escuchamos la estúpida frase de que entran por una puerta y salen por otra. ¿Y por qué diablos no hacen leyes para cambiar este mamarracho? ¿Para qué sirvieron estos años de democracia, aparte de que la mayoría de los politiquitos que tenemos pasaron de mendigos a millonarios? ¿Con qué criterio están manejando los destinos del país? ¿Cómo pueden ser tan permeables e inoperantes frente a la maldita droga que mata a nuestros jóvenes? ¿Creen que sus hijos o nietos van a quedar exentos de este flagelo? ¿Por qué no toman ejemplo de la doctora Cosidoy como una persona honesta y corajuda? Sin embargo, ni este gobierno ni el anterior escuchó ni atendió lo que se supone que son cómplices de esta masacre. Argentinos despertemos, estamos viviendo en la esclavitud y eso no es vivir. Y los que gobiernan, sáquense los trajes y pónganse el overol, porque de los inútiles y de los cobardes nunca se acuerda nadie.


































