Veo a Cobos como un títere político encarnado en la payasesca pelea mediática para candidatearse hacia el 2011. Sin una idea definida, sin un proyecto acabado, sin siquiera un compañero de fórmula, sin una fuerza política consolidada, pero con la hipócrita y maliciosa esperanza de obtener un rédito electoral como consecuencia de manifiestos intentos de ensuciar a un gobierno que él mismo propicia. Hay una notoria ambigüedad en su accionar: por un lado sigue integrando la fórmula presidencial y por el otro es opositor a la presidenta; por un lado habla de independencia de poderes, con relación al Judicial y por el otro apela el fallo de los DNU, siendo esta materia, según él, cuestión no judiciable. Lo echaron del radicalismo, por traidor, y lo mismo le hace al actual gobierno; lo peor es que coquetea con volver a sus orígenes. Mi pregunta es: ¿de una persona así, qué se puede esperar? ¿Qué Nación puede dirigir? ¿Qué proyectos será capaz de defender con lealtad y transparencia? Basta de lobos con piel de cordero.


































