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Tres de cada diez afectados por un rayo mueren y los heridos sufren secuelas graves

El especialista del instituto Cardiovascular sostuvo que el 70 por ciento de las causas de muerte de personas afectadas por un rayo son “arritmias fatales o a fallas respiratorias agudas”.

Sábado 25 de Enero de 2014

Tres de cada diez personas afectadas por un rayo muere, y la mayoría de los heridos queda con secuelas graves, reportó ayer un informe difundido por el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, que recomendó cómo tratar a los afectados.

   El estudio fue publicado cuando el jueves 9 un rayo provocó la muerte de 4 personas y dejó 22 heridos en un balneario de Villa Gesell, mientras otras 9, entre ellas 3 niños y 6 adultos, sufrieron heridas leves el sábado siguiente por la caída de dos rayos en balnearios de la zona sur de Mar del Plata.

   El especialista del instituto Juan Pablo Costabel sostuvo que el 70 por ciento de las causas de muerte de personas afectadas por un rayo son “arritmias fatales o a fallas respiratorias agudas”.

   Las lesiones por el impacto de un rayo representan una pequeña proporción respecto de las originadas por la electricidad, sostuvo el informe.

   “Aproximadamente el 30 por ciento de los pacientes lesionados por un rayo muere y al menos un 74 por ciento queda con secuelas graves”, expresó la investigación.

   El impacto de un rayo, explicó, “produce una lesión directa por el paso de la corriente por el cuerpo y una lesión indirecta por el aumento de la temperatura de todo el organismo”.

   “A nivel cardíaco el rayo provoca arritmias cardíacas, muchas de la cuales son malignas y mal toleradas por la persona (fibrilación ventricular y asistolia), que de no ser reanimadas de manera urgente llevan a la muerte”, expresó Costabel.

   En ese sentido, manifestó que en algunos casos el ritmo cardíaco “se recupera de manera espontánea, sin embargo el impacto de la electricidad a nivel respiratoria puede reactivar las arritmias, generando un círculo vicioso difícil de manejar”.

   El impacto eléctrico puede generar daño miocárdico (tejido muscular del corazón) directo o indirecto por espasmos coronarios.

   El experto en reanimación cardiopulmonar Pablo Morales realizó recomendaciones sobre cómo tratar a una persona que recibió la descarga de un rayo.

   En ese sentido, sugirió comprobar que el lugar donde se encuentra sea seguro (que no haya fuego, escapes de gas, electricidad) y pedir ambulancia con desfibrilador externo automático.

   Asimismo, pidió comprobar si la persona afectada responde, para lo que recomendó tocarla y preguntarle en voz alta: “¿me escucha?”.

   Es necesario controlar la respiración, sostuvo el especialista, para lo que sugirió mirar el tórax y el abdomen de la persona y sostuvo que “debe respirar normalmente, de lo contrario se debe asumir que no respira”.

   “Si la persona no responde y no respira o no respira normalmente arrodíllese junto al ella e inicie las compresiones torácicas usando solo las manos, en el centro del pecho, no flexione los codos, comprima fuerte 5 centímetros mínimo a una frecuencia de 100 compresiones por minuto”, recomendó.

   “Después de cada compresión deje que el tórax vuelva a la posición original, no se detenga hasta que llegue la ambulancia y asuma el control”, sugirió Morales.

   Cuando la persona reaccione y comience a respirar “colóquela de costado y quédese observándola atentamente por si deja de respirar nuevamente”.

   “Es importante saber que realizando una RCP (reanimación cardiopulmonar) oportuna le estamos dando chances de vida al accidentado”, explicó el especialista y advirtió que “toda persona que haya recibido una descarga producto de un rayo debe recibir atención médica aunque se encuentre aparentemente sin lesiones”.

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