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Trasplantan un corazón que era transportado en un avión siniestrado

Una avioneta sanitaria que llevaba un corazón para un trasplante cayó ayer cerca del aeropuerto español de Santiago de Compostela y murieron sus dos tripulantes, pero un equipo de...

Viernes 03 de Agosto de 2012

Una avioneta sanitaria que llevaba un corazón para un trasplante cayó ayer cerca del aeropuerto español de Santiago de Compostela y murieron sus dos tripulantes, pero un equipo de emergencia pudo rescatar el órgano transportado y hacerlo llegar al hospital donde finalmente fue implantado a un paciente de 54 años, según publica el diario El País, en su edición digital.

El corazón transportado desde Oporto a Asturias en la avioneta que se estrelló cuando se acercaba al aeropuerto de Santiago de Compostela fue implantado con éxito en un hombre de 54 años ingresado en el Hospital Universitario Central de Asturias (Huca), en Oviedo.

Las dos personas que trasladaban el órgano murieron en el accidente, que se produjo en la madrugada en el éjido municipal de Santiago de Compostela. Los fallecidos son Alejandro Bueno, de 37 años, y Daniel Fernández, de 35, ambos residentes en Barcelona, que trabajaban para la Organización Nacional de Trasplantes.

El plan de vuelo de la avioneta se inició el miércoles a medianoche desde su base de Santiago hacia el aeropuerto Asturias, donde los pilotos recogieron a un equipo médico para realizar un servicio de trasplante de órganos.

Desde Avilés se trasladaron al aeropuerto de Oporto, donde el citado equipo médico llevó a cabo la extracción que coordina la Organización Nacional de Trasplantes (ONT).

De Oporto regresaron a Asturias para dejar al equipo médico y el órgano. Allí acabó el servicio y los pilotos regresaban a su base en Santiago cuando se produjo el accidente. Tenían previsto el aterrizaje en la pista de Lavacolla a las 06.25 horas de ayer, y a las 06.38 horas perdieron el contacto con la torre de control.

El siniestro se produjo fuera del aeropuerto de Lavacolla, a menos de dos kilómetros, según Aena, cerca de su cabecera norte, en la parroquia de Carballa. El aparato se estrelló en pleno Camino de Santiago, en una zona de monte, de difícil acceso, y en medio de una densa niebla. En su caída el avión se llevó por delante varios árboles. El siniestro, que no ha provocado incendio, ha tenido lugar en medio de unas condiciones de visibilidad adversas debido a la presencia de una intensa niebla.

Según la Delegación de Gobierno, la investigación está abierta y se ocupan de ella la Policía científica y judicial, así como la Comisión de Accidentes de Aviación Civil, en sus respectivas competencias. Así, habrá que esperar a que finalice la misma para determinar las causas exactas del siniestro.

El presidente de la Junta, Alberto Núñez Feijóo, ha destacado que las dos personas "trabajaban para salvar la vida a los demás". En declaraciones a la Cadena Cope, el jefe del Ejecutivo gallego ha ofrecido todo su apoyo a las familias de los fallecidos.

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