Jonathan "Cachorra" Creciente, un joven de 25 años que estaba prófugo y acusado entre otros delitos del ataque a tiros al barrabrava de Newell's Matías Pera, fue detenido tras un tiroteo con la policía en el que resultó herido de bala en una pierna. El muchacho quedó preso y ayer se presentó en el juzgado que lleva adelante el juicio por el ataque a Pera, donde le informaron que por quebrantar un régimen de libertad con restricciones seguirá en prisión hasta la sentencia.
Creciente cayó el martes a la tarde cuando llegaba a visitar a unos familiares en Estado de Israel al 400. A partir de tareas de seguimiento, efectivos de la Tropa de Operaciones Especiales lo esperaban y lo vieron llegar en una moto Honda 125 roja y negra, sin dominio. Le dieron la voz de alto, pero el muchacho aceleró y empezó a disparar con una pistola Bersa calibre 22.
Entonces, según fuentes policiales, hubo un intercambio de disparos en el que Creciente terminó herido en la pierna izquierda. Eso le hizo perder el control de la moto y, al caer, embistió a una mujer que caminaba por el lugar.
Muy solicitado. Cachorra registraba pedidos de capturas de tres juzgados. La causa más resonante es por la tentativa de homicidio del barra de Newell's Matías Pera, quien sobrevivió a un ataque a balazos en Isola al 100 bis, en noviembre de 2010. El hincha recibió cinco disparos en la espalda, el brazo derecho y el muslo izquierdo cuando caminaba con un amigo. Según declaró al reponerse, antes de tirar Cachorra lo abordó por la espalda y le dijo: "Esto te lo manda Panadero", en referencia al jefe de la barra leprosa, Diego Ochoa.
Según la investigación, el ataque habría sido en represalia porque Pera y otros ex integrantes de la barra habían bajado del paravalanchas a Ochoa en un intento por desbancarlo y lo desnudaron en un incidente que se conoce como "la entangada". En agosto, Ochoa fue apresado por instigar el ataque.
Ochoa está procesado, además, como autor intelectual del crimen de su antecesor en la hinchada, Roberto "Pimpi" Caminos, ocurrido en marzo de 2010, y del de Maximiliano "Quemadito" Rodríguez, ejecutado en febrero pasado en Corrientes y Pellegrini.
Tras su detención, Cachorra inició ayer el recorrido por los distintos juzgados que tramitan causas a su nombre. Estuvo en Sentencia Nº 5, a cargo de Gustavo Salvador, donde le notificaron que seguirá preso por el ataque a Pera. Contra todo pronóstico, según comentarios que circulaban ayer por los pasillos de Tribunales, el joven llegó enfundado en una camiseta de Rosario Central.
A Cachorra le habían permitido esperar el veredicto en libertad aunque debía presentarse cada 15 días en el juzgado. Como no lo hizo se ordenó su detención, pero no estaba en su casa y pidieron su captura. Ayer le informaron que el beneficio le fue revocado y seguirá preso.
En el mismo juzgado tramitan otras tres causas. Una por el delito de amenazas tras exhibirle un arma de fuego desde un auto a Rosa Caminos, hermana de Pimpi. Las otras son por una tentativa de robo y lesiones graves de mayo de 2012 y por portación de arma de fuego.
En el juzgado de Instrucción 7, a cargo de Juan Andrés Donnola, le espera otra causa por portación de arma de guerra. Es de octubre de 2012, cuando cayó con su hermano y dos jóvenes cerca del boliche Esperanto, en Presidente Roca al 1100. Iban a bordo de un Chevrolet Vectra en el que se incautaron un revólver calibre 38, barretas y llaves computarizadas, por lo que se especuló con que podían estar a punto de cometer un robo. Los otros acusados fueron procesados en una medida que ahora revisa la Cámara Penal, y Cachorra debe esperar a que se resuelva su situación.