Cuatro meses atrás Nahuel Santamaría, de 21 años, fue absuelto en un juicio oral y público por el homicidio del automovilista Claudio Frutos en el acceso Sur, a quien en enero de 2010 le arrojaron un adoquín para robarle. El fiscal Aníbal Vescovo apeló el fallo y, tras ser revisado el caso, Santamaría fue condenado a 14 años de prisión. Cuando fueron a buscarlo a su casa para que cumpla la pena, el muchacho se resistió al arresto. Sus familiares y vecinos, en tanto, tiraron piedras a los efectivos para impedir que se lo llevaran y lesionaron a cuatro uniformados.
Aunque el 18 de junio pasado la Justicia dispuso su libertad tras absolverlo por el beneficio de la duda, Santamaría continuó en prisión por una condena a 5 años por un hecho similar cometido el 22 de diciembre de 2009. Cumplía la sanción en la cárcel de Coronda y el juez de Ejecución de ese presidio le otorgó el beneficio de las salidas transitorias. Pero luego de una de las ocasiones en las que traspuso los muros no regresó al penal.
En el tiempo en que estuvo en libertad, Santamaría cometió un escruche. "Está sindicado porque dejó olvidado su celular en la vivienda asaltada", comentó una fuente. Esa causa se tramita en el juzgado de Javier Beltramone.
El muchacho condenado tampoco acudió al juzgado de Sentencia Nº1, a cargo de Ismael Manfrín, para notificarse de la sentencia a 14 años por el robo seguido de muerte de Frutos, la misma pena que pidió el fiscal Vescovo. Por este suceso, en abril de 2011, ya había sido sentenciado a 14 años de prisión en juicio abreviado Rodrigo Nicolás Olguín, que admitió su participación en el ataque.
Pelea y piedras. Tras condenar a Santamaría el juez Manfrín ordenó su captura. El martes al mediodía, efectivos de la sección Seguridad Personal lo fueron a buscar a su casa de Spiro al 500 bis. Pero tropezaron con la resistencia del joven y la hostilidad de familiares y vecinos. "Cuando vimos que estaba el auto de Santamaría fuimos a la casa. Intentamos detenerlo y forcejeó con los policías. El padre se peleó a trompadas con mis compañeros. Pedí apoyo y vinieron dos móviles del Comando Radioeléctrico y del Cuerpo Guardia de Infantería", explicó Mariel Arévalo, jefa de Seguridad Personal.
Santamaria fue detenido pero el incidente no terminó. Cuando los uniformados se marchaban con el muchacho, una lluvia de proyectiles cayó sobre ellos. "Nos insultaron y nos tiraron piedras y ladrillazos", comentó Arévalo. Los dos ocupantes de un Fiat Uno realizaron el último intento para impedir la detención de Santamaría. "Después de que atravesaron al patrullero, se bajaron del auto y salieron corriendo", dijo Arévalo.
Tras el incidente fueron apresados el padre, la suegra y la cuñada del joven condenado. Están acusados de resistencia a la autoridad, lesiones, daños y amenazas.
El crimen. A las 5.30 del 31 de enero de 2010, Frutos regresaba a La Plata junto con su esposa, Rosa Villarroel, el hijo de 11 años de la pareja, y una hermana de la mujer. Iba por acceso Sur y a la altura de Uriburu les arrojaron un adoquín que atravesó el parabrisas e impactó en la cabeza del conductor. Entonces se acercaron tres jóvenes y, exhibiendo cuchillos y armas de fuego, robaron unos 500 pesos, celulares y documentación. Diez días después Frutos murió en el Heca.
En el juicio oral en el que fue absuelto, el fiscal Vescovo había pedido su condena a partir de dos elementos encontrados por efectivos de la comisaría 11ª en la casa de Santamaría: una tarjeta de un hotel de Mar del Plata donde la familia Frutos había estado unos días antes del hecho, y el comprobante de una carga de combustible realizada por Frutos el 17 de enero en Zárate con su tarjeta de débito. En el debate, el responsable de la acusación también requirió que se incorporara como elemento de prueba la condena a 5 años de prisión recibida por Santamaría por un hecho similar ocurrido el 22 de diciembre de 2009.
Sin embargo el tribunal —Isabel Mas Varela, Georgina Depretis y Rubén Bissio— entendió que esos elementos eran "meros indicios" que no alcanzaban para condenar a Santamaría y lo absolvieron por el beneficio de la duda. Tras la apelación del fiscal la Cámara Penal revocó la absolución al entender que hubo una "errónea valoración de la prueba". Y dispuso el envío del caso a un nuevo juez. Un nuevo tribunal oral conformado por Ismael Manfrín, Rodolfo Zvala y Delia Palliari leyó de otro modo la evidencia y decidió condenar a 14 años de prisión a Nahuel Santamaría.