No podíamos dejar pasar la oportunidad para referirnos al fútbol y el dinero. Podemos ver que es cada vez más común escuchar a la gente, medios de comunicación, jugadores de fútbol hablando tan libremente de los sobornos, extorsiones, mentiras y muerte. El problema no es que se hable libremente, sino que es un tema que se grabó tan profundo en nuestra tierra, que pasó a ser parte de nosotros. Si, así es. Es lamentable que un tema tan negativo y corrosivo se tomara con tanta relevancia en estos días, que junto a la crítica destructiva, los insultos y la total falta de respeto hacia las entidades deportivas como a las autoridades dirigenciales nos tiene que hacer reflexionar y ver cómo está nuestro corazón, tu corazón, mi corazón. Siempre hemos dicho que lo destructivo vende más. Por ejemplo: si te acercás a un lugar donde se está por destruir con dinamita un edificio en desuso, junto con sus barreras de contención, máquinas, cableado, personas con cascos y demás, verás que hay gente con sus cámaras fotográficas, pochocleros, autos frenando para ver el acontecimiento. Pero es distinto cuando hay un edificio que recién comienza a levantar vuelo. Lamentablemente lo negativo vende más, pero nosotros somos los que compramos. Por lo tanto, no te dejes engañar, no entres en la masiva crítica destructiva, no sumes tus labios y oídos a la falta de respeto a otro ser humano; más bien sé ejemplo de cambio, de transformación, de amor.
































