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Tiene 24 años, es de Sastre y su vida depende ahora de un nuevo corazón

El joven sastrense Leandro Espinosa, de 24 años, permanece internado en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) a la espera de un donante compatible que le permita someterse a...

Jueves 18 de Abril de 2013

El joven sastrense Leandro Espinosa, de 24 años, permanece internado en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA) a la espera de un donante compatible que le permita someterse a un trasplante de corazón. Por una miocarditis que lo afectó hace poco más de ocho meses y cuyo origen se pudo establecer, los médicos decidieron programar un trasplante como única salida a su dolencia, que afectó el 85 por ciento de su capacidad cardíaca.

El 25 de marzo Leandro ingresó al ICBA a la espera de la intervención. Desde el martes de la semana pasada se encuentra en urgencia nacional en el listado de receptores del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante (Incucai). Su situación generó en Sastre, su pequeña ciudad de origen, una intensa movilización solidaria de familiares, amigos y vecinos que emprendieron actividades para reunir fondos que contribuyan a solventar la estadía y atención de Leandro y su familia en Buenos Aires.

El joven permanece junto a su familia conformada por su mamá, María Isabel Seveso, su papá Juan y su hermano Marcos, quienes conforman, junto al apoyo de distintos medios, su red de contención emocional.

Ocho meses. "Todo empezó hace ocho meses cuando Leandro fue a su médico de cabecera por una fuerte tos", contó su tía Alicia. "Le recetaron un jarabe por 15 días pero no se recuperó", aseguró. Un mes después, y al notar que su problema no evolucionaba consultó a otro médico de la ciudad, quien le ordenó hacerse una radiografía. "Allí se observó el primer síntoma. Su corazón estaba más inflamado de lo normal y le recomendaron que hiciera una consulta con un neumonólogo en Cañada Rosquín". Este especialista le pidió una ecografía y comprobó que tenía inflamado el corazón y el hígado, por lo que lo derivó a un especialista cardiovascular en Rosario. Aquí fue tratado en el Hospital Italiano por Tomás Vita, quien le diagnosticó la miocarditis y descubrió que sufría de celiaquía.

La miocarditis es una inflamación del miocardio, la porción muscular del corazón, por lo general originada por una infección viral o bacteriana. Se presenta como dolor de pecho, signos repentinos de insuficiencia cardíaca y pone al paciente en riesgo de muerte súbita. En el caso de Leandro los médicos no descartan que pueda ser de origen congénito ( nunca antes había tenido síntomas).

"El cardiólogo rosarino logró estabilizarlo y lo sacó de la emergencia junto con el tratamiento del gastroenterólogo que lo trata por la celiaquía en San Francisco", manifestó la tía. Este último fue quien alertó a la familia, que "insistió con que el problema era cardíaco porque Leandro se agitaba, comía muy poco y se hinchaba", expresó casi entre lágrimas la hermana de María Isabel.

Internación. Tras numerosas diligencias de su médico de cabecera y otros especialistas el joven fue derivado al ICBA, donde decidieron internarlo. "No es normal que una persona de esa edad tenga este tipo de problemas. Fue examinado por los profesionales y advirtieron que el corazón de Leandro funcionaba a un 15 por ciento, estaba muy deteriorado y con un daño importante", relató Alicia.

El viernes último se le realizó una biopsia para saber con exactitud qué fue lo que provocó la enfermedad, pero no se pudo determinar. Pudo ser que el virus o la bacteria ya no estuviera viva o que la enfermedad fuese congénita.

"Mientras tanto, la vida de Leandro pendía de un hilo, corría riesgo de sufrir muerte súbita", reconoció su tía. Le suministraron drogas para estabilizarlo, y la junta médica determinó que la única salida es el trasplante. Una vez que la intervención se realice, Leandro debería quedarse unos siete meses en Buenos Aires para el tratamiento de recuperación.

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