La crisis de los migrantes sirios que arriban a la Unión Europea podría empeorar si la guerra se extiende al último rincón de Siria en el que aún reina la paz, la zona costera en torno a la ciudad de Latakia, sobre el Mediterráneo, según alertó el enviado especial de Naciones Unidas al país árabe, Staffan de Mistura. En tanto, Europa sigue gestionando con grandes disensos entre los países de la UE la crisis humanitaria que implica la llegada de cientos de miles de personas desde Medio Oriente.
En caso de que la guerra civil se expanda a Latakia, ciudad costera siria que es además parte del enclave del clan gobernante en Siria, el del dictador Bashar Assad, y que hasta ahora quedó en gran medida a salvo del conflicto, podría haber hasta un millón más de refugiados, alertó Mistura en Bruselas. En opinión de Mistura, la mayoría de los inmigrantes trataría de cruzar en barco a través del Mediterráneo a Europa. "La tendencia es preocupante", advirtió el enviado de las Naciones Unidas para Siria.
Según Mistura, depende de las dos mayores potencias regionales, Irán y Arabia Saudita, que los esfuerzos por poner fin a la guerra civil tengan éxito. Ambas avivan el conflicto al apoyar con armas y dinero al régimen del dictador sirio Bashar Assad y a la oposición moderada, respectivamente. También Rusia, que al igual que Irán apoya al gobierno en Damasco, especialmente con armas y asesores militares, juega un papel importante. De hecho, Rusia ya tendría tropas de élite en la zona de Latakia, según fuentes de defensa occidentales y regionales. Moscú abastece de armas pesadas a Assad mediante envíos de barcos que llegan a Tartús, un puerto ubicado al sur de Latakia. Allí la marina rusa tiene una base permanente. También los aviones de carga rusos llegan a Damasco, y a veces a Beirut, según esas fuentes de defensa.
Alemania. En cuanto al manejo que hace Europa de la ola de refugiados, Mistura elogió a Alemania. Es destacable la digna acogida que reciben las personas allí, dijo el diplomático, y subrayó que ningún sirio abandona su país voluntariamente. "Tras cinco años en los que todos buscamos sin éxito un plan de paz en tantas conferencias, no tenemos más esperanza de que exista una solución al conflicto", comentó Mistura. Los civiles son atacados por la fuerza aérea de Assad con las letales "bombas de barril", hay ataques con misiles de la oposición y muchas veces se corta el suministro de agua y electricidad, reseñó. "El único que puede ser visto como ganador hasta ahora es el Estado Islámico y, por lo tanto, el terror", concluyó Mistura.
La canciller alemana, Angela Merkel, pidió "un esfuerzo de la Unión Europea" para poder hacer frente a la grave crisis migratoria que vive el continente, un reclamo al que se sumó el presidente de Francia, François Hollande. La canciller alemana se mostró convencida de que se conseguirá alcanzar un acuerdo a nivel europeo e insistió en la necesidad de contar con un "reparto justo y solidario de los refugiados". "Somos una Europa de valores", recordó. "Nadie en Europa puede decir que no tiene nada que ver con la crisis de refugiados", agregó.
El gobierno alemán decidió incrementar la partida presupuestaria en 3.000 millones de euros en 2016. Además, los estados federados y las comunas recibirán otros 3.000 millones de euros, según el documento aprobado por el gobierno de coalición. "Está claro que conseguiremos acoger y también integrar a los 800.000 refugiados que se esperan este año, pero también está claro que no podremos repetirlo todos los años durante largo tiempo", dijo el vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel. Munich recibió a casi 20.000 personas en 48 horas, y ayer esperaba a unos 3.600 nuevos refugiados procedentes de Hungría y Austria. Por su parte, Hollande anunció que su país acogerá en dos años un número adicional de 24.000 refugiados y advirtió que la falta de una política común europea al respecto supondría el fin de la "zona Schengen" de libre circulación. En los últimos días Francia y Alemania impulsaron una propuesta común para implementar un mecanismo obligatorio de reparto de refugiados entre los países de la UE, además de pedir la devolución rápida de los migrantes por motivos económicos. El mandatario socialista reconoció que la situación de Francia, que espera 60.000 peticiones de asilo, es diferente a la de Alemania, que podría recibir 800.000 solicitudes este año, pero alertó que Berlín no puede enfrentar esta crisis en solitario.
Según Hollande, la crisis migratoria podría poner en riesgo los logros de la integración europea y poner fin a la zona Schengen. "El derecho de asilo es uno de los principios fundamentales de nuestras instituciones", dijo el presidente. Por su parte, el primer ministro británico David Cameron anunció que Reino Unido acogerá en los próximos cinco años a 20.000 sirios procedentes de campos de refugiados de Naciones Unidas. "Vamos a continuar con nuestro enfoque de acoger a los refugiados directamente de los campamentos, sobre todo a niños y huérfanos", dijo, haciendo caso omiso de los pedidos de Merkel y Hollande para que acepte parte de los miles de refugiados que llegan a Europa.