Una colección de más de 3.000 errores fue rematada en más de cinco millones de dólares. No son errores ordinarios, sino la inusual variedad producida cuando parte de un sello postal es impresa cabeza abajo.
La colección de sellos del corredor de bolsa Robert Cunliffe, de Pittsburgh, quien murió el año pasado a los 83 años, se vendió por 5.041.000 durante los dos días que duró el remate efectuado en Nueva York por la casa Spink Shreves Galleries, de Dallas.
“Es sin duda la colección más amplia de centros invertidos y de impresiones invertidas jamás recopilada”, afirmó Charles Shreve, presidente de Spink Shreves Galleries. “Lo que asombra a la gente es cuántas rarezas juntas tiene”.
La oferta atrajo atención mundial, dijo la casa subastadora.
“Nunca nadie había juntado nada igual”, comentó Cheryl Ganz, curadora jefa de filatelia en el Museo Postal Nacional del Museo Smithsoniano. “Te deja con la boca abierta. Algunas de las estampillas son dignas de entusiasmo y tienen singular atractivo”.
Las estampillas invertidas se producen cuando diferentes colores y elementos son impresos por separado y una placa queda posicionada en dirección contraria al sistema de paso de impresión.
































