Desde el entorno del Pimpi Camino lo presentan como quien ocupará el lugar que
dejó vacante el ex jefe de la barra brava tras la derrota electoral del ex presidente Eduardo
López. Pero Diego Panadero Ochoa responsabiliza a Pimpi y a sus subordinados como los únicos
promotores de los incidentes del lunes. "Soy sólo un hincha y me acusan para mejorar su situación",
se defiende.
Ochoa es el cuñado de Mariano Vaccaro, un muchacho de 27
años herido por uno de los 16 tiros disparados al frente de la panadería de los padres del
simpatizante rojinegro y que lo dejó inmóvil para siempre. Hay sectores de la investigación que
vinculan a los sectores violentos que respondían al ex presidente López con ese ataque. Pero Ochoa
insiste en relativizar esta teoría, aunque no encuentra una hipótesis alternativa sobre las causas
de ese atentado.
—Las interpretaciones que se hicieron en el primer
incidente del ataque a la panadería de tus padres plantean que en realidad te buscaban a vos.
—Es contradictorio porque en realidad yo tengo mi
negocio que está a seis cuadras. Si querían buscarme a mí sólo tenían que caminar seis cuadras.
—¿Le encontrás otra explicación al ataque?
— En un primer momento no le encontré ninguna, pero
después recordé que un mes atrás me había acercado a la gente del Mole. Fui a una reunión donde lo
encontré a Rafael Bielsa. Yo soy amigo de él desde hace unos quince años. Después recibí amenazas,
pero no lo denuncié.
—¿Podés identificar a quién las hizo?
—No. Nunca le di importancia, porque creía que el
hecho de escuchar el discurso de una agrupación que quería entrar nuevamente al club no tenía nada
de malo, pero diez o quince días después atacaron la casa de mis viejos. En un momento pensé que
habían robado o algo así. Pero después cuando escuché la cantidad de disparos pensamos de dónde
podía llegar a venir.
—¿Te parece que pudo haber sido porque tuviste una
inserción con gente del Mole?
— No tengo ninguna clase de enemigos. No puedo decir
quiénes fueron porque no tengo pruebas.
—El abogado Carlos Varela planteó que encarnás un
lugar de representación en la hinchada. ¿Lo desmentís?
—Todas las personas que apoyamos a esta agrupación y
fuimos el día de las elecciones a aportar nuestro granito de arena pueden ser vinculados con lo
mismo. No sé porque todos me nombran a mí.
—¿Por qué creés que nombran el tuyo?
—Sinceramente, no sé. Creo que para justificar un
poco los hechos de violencia que hicieron ellos. Porque están tirando manotazos de ahogado y la
pelota para un lado y para el otro, y no haciéndose cargo de la violencia que provocaron. Dijeron
que estaba en club, pero estaba durmiendo en mi casa.
— Circuló el comentario de que, antes de este hecho,
vos golpeaste a allegados al Pimpi para impedir que se reempadronaran.
—Eso es imposible porque el jueves, el viernes y el
sábado estuve en Buenos Aires.
—¿Tuviste alguna sospecha sobre Pimpi o sus allegados por lo que pasó en
la panadería?
—Una sospecha puedo tener. Pero no puedo ratificarlo
en una declaración porque no tengo elementos de prueba. Me dieron los nombres de 20 personas
distintas a las que mandaron.
—Se mencionó a un allegado al Pimpi de apellido
Arriola como alguien vinculado al ataque a la panadería.
—Lo oí nombrar. Lo vinculan como uno de los agresores
y es del entorno del Pimpi.
—Tras el ataque a la panadería de tus padres, circuló
el comentario de que te habían ofrecido el control de la seguridad dentro del club.
—Con la dirigencia tuve contactos normales para saber cómo colaborar.
Yo tengo mi negocio y no voy a ir trabajar al club por 1.500 pesos.l